La situación del sistema de ambulancias en Neiva genera creciente preocupación entre autoridades y ciudadanía por los retrasos en la implementación de herramientas clave como la georreferenciación y el control en tiempo real de los vehículos de emergencia. Limitaciones técnicas, administrativas y financieras han impedido que el proceso avance con la rapidez esperada, lo que ha afectado directamente la atención de accidentes y emergencias.
Entre 2025 y lo corrido de 2026 se han reportado al menos 14 accidentes de tránsito en la ciudad, varios con demoras en la llegada de los servicios prehospitalarios, lo que evidencia las debilidades del sistema actual.
Ante este panorama, la administración municipal de Neiva avanza en una reingeniería del Sistema de Emergencias Médicas, consolidada recientemente con la expedición de un decreto que actualiza su funcionamiento y redefine responsabilidades institucionales.
La nueva normativa incorpora herramientas tecnológicas fundamentales, entre ellas la georreferenciación, la zonificación y el control por zonas de las ambulancias, con el propósito de optimizar los tiempos de respuesta y mejorar la coordinación interinstitucional durante la atención de emergencias y accidentes de tránsito.
El sistema permitirá conocer con precisión la ubicación de cada ambulancia en el momento en que se reporta una emergencia, evitando recorridos innecesarios, cruces desordenados entre zonas y la duplicidad de servicios. Según la Secretaría de Movilidad de Neiva, esta herramienta también facilitará una regulación más efectiva del tránsito en escenarios de alta congestión y permitirá tomar decisiones en tiempo real para priorizar los casos más graves.
La secretaria de Movilidad de Neiva, Edna Johana Cruz, explicó que "el municipio continúa con las labores de regulación, vigilancia y reporte, mientras el departamento del Huila, como autoridad competente, define los procesos de habilitación o deshabilitación de las ambulancias que no cumplan con los requisitos establecidos".
En este escenario, la articulación entre las secretarías de Movilidad y Salud resulta clave, así como el acompañamiento de la Procuraduría Provincial y Regional, que ha venido supervisando el cumplimiento de las obligaciones por parte de las IPS y empresas prestadoras del servicio.
"Logramos avanzar con el decreto; estamos en la fase de implementación. Por eso diseñamos un proceso de zonificación dentro de este decreto, que establece primero que estas IPS deben adherirse al proceso de georreferenciación y de zonificación, digamos agotar todo el procedimiento que aquí se ha establecido, y esto nos permitiría tener control del tiempo de atención de los requerimientos y de en qué zonas cada ambulancia debe participar", agregó la secretaria.
Paralelamente, el departamento del Huila avanza en la implementación de un software unificado para el control y monitoreo de ambulancias. El secretario de Salud del Huila, César Germán Roa, informó que "actualmente seis ambulancias ya se encuentran conectadas al sistema, con las cuales se desarrolló un piloto que arrojó resultados positivos; en una semana el software entrará en fase productiva, momento a partir del cual comenzará la conexión progresiva del resto del parque automotor de ambulancias en el departamento, con el objetivo de integrar el 100 % de los vehículos".
Este sistema permitirá fortalecer la supervisión, la trazabilidad de los servicios y la coordinación de la atención prehospitalaria, aspectos que históricamente han presentado falencias en varios municipios del Huila. Aunque Neiva es un ente descentralizado en materia de salud, la Secretaría departamental facilitará el uso del software para mejorar el control en la capital, mientras se avanza en la articulación con las Empresas Sociales del Estado (ESE) de los municipios para lograr una integración gradual y ordenada.
Las autoridades coinciden en que la modernización del sistema de ambulancias es urgente y necesaria para reducir riesgos, salvar vidas y garantizar una atención oportuna a la ciudadanía. No obstante, advierten que el éxito del proceso dependerá no solo de la tecnología, sino también del compromiso institucional, de la voluntad de las IPS privadas y públicas y de la asignación de recursos suficientes para superar las limitaciones que hoy siguen afectando la operación del sistema en Neiva y el Huila.