Armenia

Hospital San Juan de Dios de Armenia se quedó sin espacio en urgencias para Semana Santa

La totalidad de las camas están ocupadas

El servicio atiende también pacientes en salud mental y reporta baja en reservas de sangre.

Foto: Hospital San Juan de Dios de Armenia

El Hospital Departamental Universitario del Quindío San Juan de Dios enfrenta una saturación total en su área de urgencias, donde actualmente no hay disponibilidad de camillas para nuevos ingresos, en medio de la operación continua que sostiene el principal centro asistencial del departamento.

Urgencias sin capacidad; presión en salud mental

La gerente del centro médico, Diana Carolina Castaño, indicó que el servicio de urgencias opera por encima de su capacidad instalada, con las 42 camillas completamente ocupadas, lo que limita la respuesta inmediata ante nuevos casos.

Precisó que, además de esta situación, el hospital mantiene la atención de 19 pacientes en el área de salud mental, un servicio que también concentra una carga importante y que requiere seguimiento permanente por parte del personal médico.

Explicó que, pese al nivel de ocupación, el equipo asistencial continúa operando sin interrupciones para garantizar la atención de los pacientes que ingresan al centro hospitalario.

Llamado a descongestionar y alerta por reservas de sangre

Frente a este panorama, la funcionaria señaló la necesidad de que los usuarios hagan un uso adecuado del servicio de urgencias, acudiendo únicamente en casos que realmente lo ameriten.

También insistió en que las consultas no vitales deben ser atendidas en la red de primer nivel, lo que permitiría reducir la congestión y priorizar la atención de emergencias que requieren intervención inmediata.

Adicionalmente, advirtió que el hospital enfrenta una disminución en las reservas de sangre, un recurso fundamental para la atención de múltiples procedimientos médicos, especialmente en escenarios de alta demanda.

Por esta razón, se reiteró el llamado a la ciudadanía para acudir a donar, como una medida necesaria para garantizar la continuidad de los servicios y la capacidad de respuesta del centro asistencial en los próximos días.

Mientras tanto, el hospital mantiene monitoreo permanente de la ocupación y la demanda de servicios, en un contexto en el que la capacidad instalada se encuentra al límite y obliga a optimizar los recursos disponibles.