Con una matrícula cercana a los 120.000 estudiantes en las instituciones educativas oficiales, el departamento del Huila dio inicio al calendario escolar 2026, marcando el regreso a clases de niños, niñas y adolescentes en los 35 municipios no certificados que están bajo la administración directa de la Gobernación del Huila.
El comienzo del año lectivo llega acompañado de un llamado urgente a las familias para garantizar la permanencia escolar y evitar que menores de edad queden por fuera del sistema educativo.
Desde el Gobierno departamental se activó una estrategia integral para fortalecer la cobertura educativa y vincular a los estudiantes que aún no han formalizado su matrícula. A través del programa “Huila Grande”, las autoridades educativas adelantan jornadas de búsqueda activa en zonas urbanas y rurales, con el fin de identificar a niños y jóvenes que, por distintas razones, no han regresado a las aulas o no han sido inscritos en las instituciones oficiales.
La Gobernación del Huila advirtió que, si bien la cifra de estudiantes matriculados es significativa, todavía existen casos de menores en riesgo de deserción escolar, especialmente en sectores vulnerables donde influyen factores como la pobreza, conflictos armados, el trabajo infantil, la migración interna y las dificultades de acceso a los centros educativos.
Por ello, el inicio del calendario escolar no solo representa el regreso a clases, sino también un reto institucional para garantizar que ningún estudiante se quede atrás.
“Las jornadas de refuerzo incluyen visitas a barrios, veredas y corregimientos, articulación con rectores y docentes, y el acompañamiento de comisarías de familia, enlaces de infancia y adolescencia, y programas sociales. El objetivo es identificar a tiempo las causas que impiden la escolarización y ofrecer soluciones oportunas que permitan la permanencia de los estudiantes durante todo el año académico”, indicó la secretaria de la mujer del Huila, Natalia Alejandra Ortiz.
Destacó además que estas acciones buscan proteger los derechos de la infancia y la adolescencia, evitando que niños y jóvenes terminen en escenarios de explotación laboral o expuestos a riesgos sociales.
“La educación sigue siendo la principal herramienta para romper ciclos de pobreza y desigualdad en el departamento, especialmente en los municipios con mayores índices de vulnerabilidad”, agregó.
Uno de los focos principales de la estrategia es la prevención del trabajo infantil, una problemática que suele incrementarse cuando los menores no están vinculados al sistema educativo. Por ello, las autoridades departamentales trabajan de manera articulada con alcaldías municipales, instituciones educativas y entidades de control, para hacer seguimiento a los casos detectados y garantizar el restablecimiento de derechos cuando sea necesario.
Desde la Secretaría de Educación del Huila se informó que el departamento cuenta con la capacidad instalada para atender a más estudiantes, tanto en infraestructura como en planta docente, por lo que el llamado a las familias es a realizar la matrícula sin temor y a aprovechar la oferta educativa disponible.
Además, se reiteró que la educación pública en el Huila cuenta con programas de apoyo como alimentación escolar, transporte en zonas rurales y acompañamiento psicosocial, fundamentales para la permanencia estudiantil.