BASURAS

Relleno clave para la disposición de residuos de Quindío, Risaralda y norte del Valle tendría los días contados

Risaralda y norte del Valle del Cauca también se verán afectados

Autoridades ambientales y organismos de control pidieron acelerar decisiones para evitar futuras dificultades en la disposición final de residuos en la región.

Prensa Urbaser Relleno sanitario de Quindío, Risaralda y el norte del Valle.

La disposición de residuos sólidos en Quindío, Risaralda y el norte del Valle del Cauca volvió a encender las alarmas luego de conocerse que el relleno sanitario Andalucía tendría cerca de siete meses de capacidad operativa disponible.

El panorama fue analizado durante un consejo extraordinario de la cuenca del río La Vieja, donde diferentes actores coincidieron en la necesidad de avanzar con rapidez en alternativas que garanticen la continuidad del servicio.

Luis Alberto Gómez Rojas, director de Desarrollo Rural Sostenible del Quindío, advirtió que aplazar las decisiones relacionadas con la disposición final de residuos podría generar impactos económicos para los usuarios. Según explicó, si no se concretan soluciones oportunas, los residuos tendrían que ser transportados a distancias mayores, incrementando los costos de operación y logística.

El funcionario sostuvo además que la discusión debe trascender la ampliación de los rellenos sanitarios e incorporar estrategias de aprovechamiento y reducción de residuos que disminuyan la presión sobre este tipo de infraestructura.

Los trámites avanzan mientras el tiempo se reduce

La necesidad de agilizar los procesos ambientales y administrativos fue una de las principales conclusiones del encuentro. Luis Alberto Vargas Ballén, presidente del POMCA de la cuenca del río La Vieja, señaló que el margen para actuar es cada vez más estrecho y que las decisiones deben tomarse con anticipación para evitar contingencias en los próximos meses.

La preocupación también se extiende a otros sistemas de disposición final de la región, debido a los desafíos que enfrentan para continuar atendiendo la demanda de residuos generada por decenas de municipios del Eje Cafetero y el norte del Valle.

Ambientalistas piden atacar el problema desde el origen

Para el ambientalista quindiano Néstor Ocampo, ampliar la capacidad de los rellenos sanitarios no resolverá por sí sola la problemática. A su juicio, el departamento enfrenta una situación ambiental más profunda relacionada con el aumento constante en la generación de residuos, impulsado por el crecimiento urbano, turístico y económico.

Ocampo insistió en que cualquier solución de largo plazo debe incluir medidas orientadas a reducir la producción de basura, fortalecer el reciclaje y promover cambios en los hábitos de consumo para disminuir la dependencia de los rellenos sanitarios.

A la espera de las propuestas para ampliar la capacidad de Andalucía

Entre las conclusiones del consejo extraordinario quedó la necesidad de acelerar decisiones institucionales y trámites ambientales para garantizar la continuidad de la disposición de residuos en los tres territorios. En ese escenario, buena parte de la expectativa está centrada en las propuestas que deberá presentar Urbaser para ampliar la capacidad operativa del relleno sanitario Andalucía.

Sin embargo, hasta el momento la empresa no ha entregado públicamente detalles sobre las alternativas que contempla para extender la vida útil del relleno ni sobre los tiempos estimados para su implementación, por lo que las autoridades mantienen la atención sobre las decisiones que se adopten en los próximos meses.

¿Por qué es tan importante el relleno sanitario Andalucía?

Porque recibe residuos de municipios de Quindío y hace parte de la infraestructura estratégica para la disposición final de desechos en una región que también involucra a Risaralda y el norte del Valle del Cauca. Su capacidad operativa impacta directamente la estabilidad del servicio para cientos de miles de habitantes.

¿Qué pasaría si no se encuentra una solución a tiempo?

Las autoridades advierten que los residuos podrían tener que ser transportados a mayores distancias, aumentando los costos de operación y, eventualmente, las tarifas del servicio. Además, se reduciría la capacidad de respuesta de la región frente a una eventual contingencia en la disposición final de basuras.