El gobernador William Villamizar anunció desde Chinácota, municipio nortesantandereano ubicado a unos 40 kilómetros de Cúcuta, una importante iniciativa conjunta con la administración local para recuperar un espacio cultural olvidado y convertirlo en motor de desarrollo turístico y comunitario.
Se trata de la adquisición y restauración del antiguo Teatro Iscalá, un inmueble que por años permaneció en el abandono pese a su valor histórico.
La Gobernación de Norte de Santander y la Alcaldía de Chinácota destinarán cerca de $1.300 millones de pesos para comprar el predio, adelantar su restauración integral y adaptarlo como escenario moderno para conciertos, obras de teatro, eventos culturales y actividades comunitarias.
“El teatro será recuperado para ponerlo al servicio de la comunidad, para conciertos, obras de teatro y todos los eventos que permitan fortalecer la parte turística, cultural e histórica de esta región”, afirmó el mandatario departamental.
Una vez rehabilitado, el espacio quedará bajo administración de la Alcaldía de Chinácota, en coordinación con la Gobernación y las secretarías departamentales de Cultura, Turismo y Desarrollo Económico.
El objetivo es posicionarlo como punto estratégico para dinamizar la provincia de Ricaurte y atraer visitantes a este municipio conocido por su clima agradable.
El proyecto se integra al plan “Chinácota Inteligente”, que se adelanta en alianza con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) y contempla una inversión aproximada de $7.500 millones de pesos colombianos.
Esta iniciativa incorporará tecnología avanzada
Complementariamente, desde el Fondo de Seguridad departamental se invertirán $4.000 millones adicionales para ampliar la red de videovigilancia en Chinácota y sus principales vías de acceso, buscando mayor tranquilidad para residentes y turistas.
El teatro
El Teatro Iscalá se inauguró en 1980 y durante años fue escenario de la actividad cultural de Chinácota, pero con el paso de las décadas empezó a dejar en evidencia su deterioro.
Dentro de los principales problemas que aquejan este recinto está la humedad, el desaseo y el mal estado de su telón, que por tratarse de un lugar que funcionaba como cine y teatro, era esencial.
El abandono era notorio y por ese motivo, tanto la administración municipal como la Lotería de Cúcuta (dueña del predio) empezaron a buscar alternativas para recuperarlo y ponerlo al servicio de la comunidad.