Paneles solares

¡Se hizo la luz! En zona rural de Tello, Huila montaron paneles solares

Comunidad El Rubí

Son 120 familias campesinas que tendrán energía por primera vez.

SENA, Huila Comunidad El Rubí

En la vereda El Rubí, zona rural del municipio de Tello, pasó algo que para muchos en la ciudad puede parecer normal, pero que para estas familias es casi un milagro, ¡por fin llegó la energía! Y no de cualquier forma, sino a través de un modelo innovador que ya pone a esta comunidad como ejemplo en todo el país.

Allí se instalaron entre 25 y 30 kits solares, convirtiéndose en la primera vereda de Colombia en implementar este tipo de iniciativa participativa liderada por el SENA, con el objetivo de beneficiar a por lo menos 120 familias rurales.

Durante años, los habitantes de El Rubí vivieron sin acceso a electricidad o con un servicio inestable que no garantizaba condiciones dignas. Cocinar, conservar alimentos o simplemente encender una bombilla en la noche era un reto diario.

Hoy, ese panorama empieza a cambiar con el proyecto “Energía para la vida”, una apuesta que busca llevar soluciones de energía fotovoltaica a Zonas No Interconectadas (ZNI), donde históricamente el Estado no ha logrado garantizar este servicio básico.

“Los actores principales son las mismas comunidades. Ellas definen, priorizan y construyen junto con nosotros, lo que garantiza que el proyecto realmente responda a sus necesidades”, expresó Yuli Sidney Garcés Bolaños, profesional de innovación y competitividad del Centro de la Industria, la Empresa y los Servicios.

Pero esto no se trata solo de tener luz, para las familias campesinas, la llegada de los paneles solares significa un cambio total en su calidad de vida; ahora podrán conservar alimentos por más tiempo, mejorar sus procesos productivos, usar herramientas eléctricas y hasta pensar en nuevos emprendimientos.

“Además, este modelo no llegó impuesto desde afuera, sino que fue construido con la participación activa de la comunidad, un detalle que marca la diferencia. Aquí no solo se instalaron equipos, también se fortaleció la organización social, el trabajo colectivo y el sentido de pertenencia”, agregó Garcés.

Desde el SENA, los líderes del proyecto destacan que este modelo puede replicarse en otras zonas del país que enfrentan las mismas dificultades. La idea es que El Rubí no sea un caso aislado, sino el inicio de una transformación más amplia en territorios rurales donde la energía sigue siendo un lujo y no un derecho garantizado.

Mejora del estilo de vida

“Este proyecto se generó a la misma necesidad que tenemos de tener energía, como campesinos tenemos que buscar nuestros recursos, no teníamos esperanzas de poder generar proyectos productivos para mejorar la calidad de nuestras familias”, indicó Omaira Bastidas, secretaria de la junta de acción comunal de la vereda.

Otro de los impactos más importantes tiene que ver con el arraigo, ya que muchas familias habían tenido que abandonar la vereda por la falta de servicios básicos, buscando mejores condiciones en otros lugares; ahora, con la llegada de la energía solar, se abre la posibilidad de que regresen, reactivando la vida en el territorio y fortaleciendo la comunidad.

“Antes se nos dificultaba, porque nosotros llevamos nuestros productos prácticamente hasta la puerta de las casas, y como a veces no podemos vender todo en un solo día se nos dañaban los productos, teníamos perdidas”, puntualizó Bastidas.

Cuidado ambiental

El proyecto también representa un avance en términos ambientales, ya que reduce la dependencia de combustibles como el gas licuado o las plantas eléctricas que funcionan con gasolina, disminuyendo costos para las familias y aportando a la sostenibilidad y al cuidado del entorno natural.

Hoy, en El Rubí, la noche ya no es completamente oscura, las casas empiezan a iluminarse, los sueños también. Lo que antes parecía lejano, hoy es una realidad que transforma vidas, y aunque todavía hay retos por superar, este primer paso demuestra que sí es posible cerrar brechas históricas con soluciones innovadoras y trabajo en equipo.