Comunidad indígena

CNMH advierte sobre grave situación humanitaria y violencia contra comunidades indígenas en la Sierra Nevada y el Chocó

Indígenas en Colombia

Según denuncias del gobernador del Cabildo Arhuaco del Magdalena y La Guajira, Luis Enrique Salcedo Zalabata, la comunidad del sector de Cerro Azul permanece confinada debido a enfrentamientos.

Centro de Memoria Histórica Indígenas en Colombia

El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) expresó su rechazo frente a recientes hechos de violencia que afectan a comunidades indígenas en distintas regiones del país, y alertó sobre el agravamiento de la crisis humanitaria que enfrentan pueblos originarios en la Sierra Nevada de Santa Marta y en el departamento del Chocó.

Según denuncias del gobernador del Cabildo Arhuaco del Magdalena y La Guajira, Luis Enrique Salcedo Zalabata, la comunidad del sector de Cerro Azul permanece confinada debido a enfrentamientos y ataques con drones entre estructuras armadas que se identifican como las Pachencas y el Clan del Golfo. La situación ha generado el cierre total de las vías de acceso, lo que impide el ingreso de misiones médicas para atender a personas heridas y a las familias de quienes han fallecido en medio de los combates.

La zona donde ocurren estos hechos es considerada un corredor estratégico para los grupos armados ilegales. Esta dinámica afecta directamente la Línea Negra (seshizha), límite ancestral que protege los sitios sagrados de los pueblos kankuamo, arhuaco, kogui y wiwa, reconocido por el Decreto 1500 de 2018. De acuerdo con las autoridades tradicionales, conocidas como mamos, la vulneración de este territorio altera el equilibrio espiritual entre el mar, los ríos y las montañas, fundamento de su ley de origen.

A esta situación se suma el asesinato de Eutimio Valencia Duave, gobernador indígena de la comunidad Alto Tarena, quien había sido reportado como desaparecido desde el pasado 7 de marzo cuando se dirigía hacia el municipio de Tadó. Su cuerpo fue hallado posteriormente en una zona rural de Istmina, en el departamento del Chocó. El CNMH señaló que este hecho constituye una agresión directa contra la autonomía y la gobernabilidad propia de los pueblos indígenas.

La entidad informó que, a través de la Estrategia de SaNaciones, sus enlaces regionales indígenas adelantan procesos de escucha, acompañamiento y documentación de las afectaciones que viven los 115 pueblos indígenas del país. Estas labores incluyen la recopilación de testimonios, audios y material visual desde los territorios, información que es trasladada a las entidades competentes para contribuir a visibilizar la situación y fortalecer los procesos de memoria histórica.

El CNMH reiteró que, aunque su función no es operativa ni de respuesta inmediata en materia de seguridad, sí forma parte de su misión dar a conocer estos hechos para evitar que el silencio oculte la violencia y las amenazas que enfrentan los pueblos ancestrales en Colombia.