La prolongada ejecución de las obras de la Gran Vía sigue generando impactos en el comercio del norte de Barranquilla. Al menos 10 locales del centro comercial Le Champ han cerrado sus puertas en los últimos meses, según denunciaron administradores y comerciantes del lugar, quienes aseguran que la disminución del flujo de visitantes ha sido determinante.
Durante un recorrido realizado por medios de comunicación locales, se evidenció que varios establecimientos permanecen cerrados o con avisos de “Se arrienda”, en un centro comercial que anteriormente era punto de encuentro de estudiantes universitarios y residentes del sector de Villa Campestre.
Karol De La Torre, encargada de relaciones públicas de Le Champ, explicó que la demora en la culminación de las obras ha sido “un gran enemigo” para los comerciantes. El centro comercial cuenta actualmente con 44 locales e islas, de los cuales —hasta hace poco— 37 estaban ocupados. Sin embargo, la cifra ha disminuido considerablemente debido a los cierres recientes.
“Los negocios que siguen están luchando cada día y abriéndole las puertas a los clientes, aferrándose al centro comercial, porque para nosotros es una tradición este lugar. Antes era el centro comercial más ‘pupi’ y lo sigue siendo, pero esto (la Gran Vía) no tiene doliente”, afirmó.
Uno de los principales problemas señalados por los comerciantes tiene que ver con los accesos al centro comercial, que han sido modificados en varias ocasiones debido a las obras. Esto ha generado confusión entre los visitantes, quienes no tienen claridad sobre cómo ingresar, ya sea por la carrera 51B o la carrera 46. Además, denuncian que las condiciones de entrada son poco favorables.
A esta situación se suma la preocupación por la seguridad. De acuerdo con De La Torre, han tenido que establecer convenios con la Policía y reforzar la vigilancia privada, debido a que la baja afluencia de personas ha sido aprovechada por delincuentes en la zona.
Pese a reuniones con ingenieros del proyecto, la Contraloría y distintas veedurías, los comerciantes aseguran que no han obtenido soluciones concretas. “Siempre hay un obstáculo. Ahora vienen las lluvias y esto se puede inundar, o están haciendo redes, o canalizando tuberías. Siempre hay algo que retrasa la obra”, indicó.
La afectación económica también es significativa. Janina Cabrera, comerciante del centro comercial, aseguró que sus ventas han caído hasta en un 80%. “Hay días en que solo entran cuatro o cinco clientes. Esto ha sido muy crítico, ni en la pandemia vimos algo así”, expresó.
Cabrera también manifestó que la situación la obligó a despedir a una trabajadora y a asumir personalmente la atención de su negocio. “Tuve que dejar otra actividad económica para sostener este local, pero cada vez es más difícil”, agregó.
Las obras de la Gran Vía, iniciadas en marzo de 2023, han tenido varias fechas de entrega: inicialmente septiembre de 2024, luego junio de 2025 y, más recientemente, junio de 2026. Sin embargo, los comerciantes dudan que este último plazo se cumpla.
Mientras tanto, la Contraloría adelanta una indagación sobre el proyecto, que ya supera los tres años de ejecución. Entre tanto, los empresarios del centro comercial hacen un llamado urgente a la comunidad y a las autoridades para evitar el cierre total de este tradicional espacio comercial.
“Le Champ necesita del apoyo de todos. No queremos desaparecer por una obra que no termina”, concluye