Una compleja situación de movilidad se registra en el municipio de La Virginia, Risaralda, donde comunidades de los barrios San Carlos y El Progreso decidieron bloquear completamente la vía nacional que conecta con el Valle del Cauca y el occidente risaraldense, en protesta por el crítico estado de este tramo vial.
El cierre, como medida de presión por parte de los ciudadanos, se produce en el sector del puente Mocatán, un punto clave para la conexión entre municipios de Risaralda y los departamentos del Valle del Cauca, Caldas y Chocó. Allí los manifestantes atravesaron grandes tubos sobre la carretera, impidiendo el paso de todo tipo de vehículos, lo que ha afectado el transporte de carga y de pasajeros.
La comunidad asegura que esta decisión se tomó tras más de un año de solicitudes sin respuesta efectiva, periodo en el que han tenido que soportar huecos, polvo constante y riesgos permanentes de accidentes en la zona.
El concejal de La Virginia Fernando Cano, quien además es habitante del sector, explicó que “el bloqueo se mantendrá hasta que haya compromisos concretos por parte del Instituto Nacional de Vías, Invías”, entidad encargada del mantenimiento del corredor.
“La comunidad se cansó… no acepta ya soluciones parciales como echar fresado sobre la vía, que fue lo que dijeron hace poco que iban a hacer. Lo que se necesita es una intervención definitiva”, afirmó el cabildante, reflejando el inconformismo generalizado de los residentes.
Los habitantes advierten que las intervenciones temporales no han solucionado el problema de fondo y, por el contrario, han prolongado una crisis que impacta la calidad de vida de quienes transitan diariamente por este sector.
Ante el panorama, los manifestantes hicieron un llamado directo al alcalde de La Virginia y al gobernador de Risaralda para que intermedien ante el Gobierno Nacional y gestionen una solución estructural y definitiva para esta vía.
La comunidad insiste en que no levantará el bloqueo hasta obtener garantías claras de intervención, cansada de lo que califican como promesas incumplidas. Además, denuncian que el mal estado de la carretera ha sido responsable de múltiples accidentes, lo que agrava la urgencia de una solución.
Mientras tanto, las autoridades aún no han anunciado medidas concretas para resolver la situación, en medio de la presión social y las afectaciones económicas y logísticas que ya se sienten en la región.