Conductores

Valentina Aguirre, la mulera quindiana que a sus 23 años domina con total destreza las carreteras en Colombia

CONDUCTORA DE TRACTOMULAS

Conduce tractomula hace 4 años, se le mide a cualquier vehículo de carga y sueña con tener su propia empresa de transporte

Cortesía Valentina Aguirre Mujer conductora de tractomulas en el Quindío rompe estereotipos en el mundo del transporte

A los hombres que transportan carga pesada en Colombia les salió competencia. Desde Armenia, Quindío, Valentina Aguirre a sus 23 años de edad se consolida como una de las conductoras de tractomula más jóvenes del país.

Desde hace cuatro años cuando aprendió en una Kenworth modelo 2007, se enamoró de estos vehículos y desde entonces ha tenido la oportunidad de estar al volante de tractocamiones cisterna, con contenedores, con refrigeradores, con carrocería, con volco entre otros.

Esta joven de 1.65 de estatura, contextura muy femenina y uñas perfectamente cuidadas tiene la destreza y habilidad para mover sola y a su antojo tractomulas de 18.5 metros de largo, 2.60 metros de ancho, 6 ejes y 22 llantas, con cargas de hasta 35 toneladas.

'Valen' Aguirre, como la conocen, ha logrado romper estereotipos en este oficio que de forma equivocada ha encasillado a los hombres con aspecto rudo y fuerte, con camiseta esqueleto y gorra de camionero. Con su carácter y disciplina recorre las carreteras del país demostrando que la capacidad no tiene género.

Esta transportadora se conoce el país de punta a punta y no precisamente porque la hayan llevado sino porque que ella misma se lleva y de paso abastece las regiones con insumos, mercancías y productos.

“Es satisfactorio saber que en nuestras manos se lleva una responsabilidad de muchas toneladas, saber que llevamos insumos y alimentos para las familias colombianos. En maravilloso saber que los transportadores movemos el país”, dijo Valentina.

En casa Valentina es orgullo para su familia, su hermana Yeimmy por ejemplo, dice que "la niña", como le dicen con amor, es berraca, valiente, capaz y perseverante.

“Mi hermana es motivo de orgullo para mi y para toda la familia, ya que las personas que se enteran que ella conduce tractomula no lo pueden creer hasta verlo. A pesar de ser tan joven ha demostrado responsabilidad y valentía. Es un trabajo bastante duro pero Valen se ha abierto camino con perseverancia, entonces nos llena de orgullo a todos”.

Camila Bermúdez, también habitante de Armenia, la ha visto en redes sociales en medio de su labor y dice que esta mujer merece todo su respeto por representar tan bien al género femenino y demostrar que las mujeres son capaces de lograr se líderes en lo que se propongan.

Quienes dicen que las mujeres no son buenas conductoras están equivocados y no han visto a esta jovencita ´tirando cabrilla´ y maniobrando su tractomula, sorteando curvas, caminos estrechos, en ocasiones derrumbes y míticas rutas como el Alto de Letras, la vía La Línea, la vía al Llano entre otras carreteras con dificultades.

Cacharros en carretera

En medio de las largas y solitarias jornadas rodando por Colombia han sido muchas las anécdotas que han quedado en la memoria de esta conductora. Recuerda como alguna vez llegando a Buenaventura, la pararon, la golpearon y le robaron los celulares. Sin embargo, tras el reporte a las autoridades la Policía los recuperó.

Dentro de los hechos curiosos, menciona que es habitual que cuando llega a descargar, al abrir la puerta de la cabina, quienes la ven suelen mostrarse sorprendidos al ver a una joven mujer al volante y no a un hombre.

A Valentina le quedan mucho camino por delante, miles de kilómetros por recorrer y cientos de sueños por cumplir haciendo lo que tanto le apasiona, por eso esta profesional del volante dice que, si ella es capaz de dominar en el día a día un aparato con 18 cambios o velocidades, cualquier mujer puede lograr lo que quiera realizando un solo cambio en su vida y es arriesgarse.

Hacia allí apunta su mensaje a las mujeres, a que se le midan a lo que las haga felices, a que rompan estigmas y que demuestren que ya sea desde una oficina, un local comercial, un consultorio, una obra de construcción o frente al timón, como en su caso, demuestren de que están hechas y lo maravillosas que son.