Un recuerdo que le rindió un homenaje a la tradición y al natalicio del Nobel colombiano, Gabriel García Márquez, marcó el recorrido de la Batalla de Flores del Recuerdo Sonia Osorio, que se llevó a cabo este 14 de febrero en la carrera 44 de Barranquilla, considerada la “verdadera fiesta del pueblo”.
Y es que cada año, el bordillo se convierte en el protagonista, ya que, miles de personas se llegan a la carrera 44 a ver a grupos, danzas y artistas.
“Yo no falto. Todos los años, desde hace 23 años, vengo a este desfile con mi familia porque este es el verdadero desfile del pueblo. No tenemos que pagar entradas y estamos más cerca de los grupos”, contó Marco Seguera, mientras aplaude a los integrantes del Congo Reformado.
Néstor Sánchez compartió la opinión de Marco: “Aquí podemos estar cerca de los grupos, sin obstrucción”. Él contó que, cada año viaja desde Chile para apreciar las danzas, los grupos y la puesta en escena de los hacedores.
Una de los momentos que, más llamó la atención, fue el ingreso de agentes de la ‘DEA’ al desfile, quienes con megáfonos y acompañados del presidente de Estados Unidos, ‘Donald Trump’, recrearon el momento de la captura de Nicolás Maduro, expresidente de Venezuela, quien con esposas y con uniforme color naranja, era acompañado por varios de los agentes. En esta ocasión, no pudo hablar mucho, así que, le permitieron tomarse fotos con los espectadores, quienes lo trataron como un artista.
Detalles del desfile
El recorrido arrancó con la presencia del grupo Selva Africana de Galapa, desde la carrera 44 con calle 72 hasta la Plaza de la Paz y abrió paso al jolgorio, la danza y la memoria colectiva.
Más de 150 grupos folclóricos, entre cumbiambas, danzas tradicionales, comparsas y disfraces colectivos e individuales, participaron en la jornada, acompañados por un bloque adicional de 21 elementos entre carrozas, tráileres y comitivas. En un total aproximado, en escena estuvieron más de 30 cumbiambas y danzas tradicionales, así como cerca de 70 agrupaciones entre colectivos, corporaciones y fundaciones y más de 20 disfraces individuales y grupales que llenaron de color y engalanaron el trayecto.
Por su parte, la reina Sharon Hurtado llegó en la carroza ´Jardín Macondiano´, una obra de arte simbólica que emuló los jardines que se siembran en la tierra y aquellos que florecen en la memoria.
“Desfilar en la Batalla de Flores del Recuerdo Sonia Osorio fue una experiencia profundamente emotiva. Más que una puesta en escena, mi carroza ´Jardín Macondiano´ fue un homenaje a nuestras raíces, a las historias que nos habitan y a la capacidad del Carnaval de convertir la imaginación en patrimonio vivo”, expresó Sharon.
Por su parte, el rey Momo, Luis Aragón, apareció en la carroza ´La Magia de Macondo´, una propuesta alegórica que integró elementos como una puerta dorada,símbolo del umbral por donde entraron culturas, ritmos y sueños que hoy hacen del Carnaval, un árbol que evocó la vida y la memoria y un entorno donde convivieron flores, peces y olas como representación del Caribe colombiano.
“Ver al público conectarse con ese mensaje fue la mayor recompensa. El Carnaval de la 44 sigue siendo el espacio donde el pueblo se reconoce y se celebra”.
Entre tanto, los más pequeños, los reyes infantiles: estuvieron en la carroza titulada ´Fantasía de Macondo´, propuso un viaje sensorial al universo del realismo mágico. Allí, la memoria, la familia y el destino se entrelazaron, mientras libros y manuscritos evocaban la búsqueda de sentido en la historia propia. Las mariposas amarillas sobrevolaron el escenario como símbolo del amor persistente y casi sobrenatural que atraviesa la obra de Gabo.
Para Édgar Blanco, director del Carnaval de la 44, esta fue la mejor Batalla de Flores del Recuerdo.
“Trabajamos arduamente en la curaduría de los vestuarios de las danzas patrimoniales y nacionales, y eso se pudo ver. También fuimos cuidadosos para que no hubiese ni un solo bache. El pueblo barranquillero respondió satisfactoriamente al encuentro. De hecho, contamos con la presencia de más de 300.000 personas, lo que nos satisface porque la gente es el tesoro más grande que tenemos”.