Llega la Semana Santa, una de las temporadas más esperadas por los colombianos para hacer una pausa en la rutina.
Durante estos días, miles de personas aprovechan para viajar, visitar a sus familias, participar en actividades religiosas o simplemente darse un descanso. No es raro que muchos se regalen unas “mini vacaciones”, en las que también cambian su alimentación y se permiten algunos excesos.
¿Por qué aumentan las intoxicaciones en Semana Santa?
En esta época aumenta el consumo de pescados, mariscos y comidas típicas, así como de bebidas alcohólicas. Sin embargo, estos cambios, sumados a la alta demanda en destinos turísticos y restaurantes, pueden convertirse en un riesgo para la salud.
Las intoxicaciones por alimentos en mal estado o por licor adulterado suelen dispararse, afectando el bolsillo y, sobre todo, el bienestar de quienes solo querían descansar.

“Las razones más comunes por intoxicación tienen que ver con el cambio de consumo habitual de alimentos, debido a las diversas culturas gastronómicas que se disfrutan en los viajes y, sobre todo, en esta temporada en la que se demanda mucho pescado y mariscos, que por lo general son sensibles sobre todo si se rompe la cadena de frío. Además de esto, durante los recorridos de los viajes se come demasiado en restaurantes, lugares que no siempre cuentan con salubridad y buena higiene”, resalta Liliana Rojas médica y docente de la Fundación Universitaria Juan N Corpas.
A esto se suma el consumo de alcohol, que también aumenta durante los días de descanso. Muchas personas acompañan sus comidas con cerveza o licor, pero en temporada alta también crece el riesgo de encontrar bebidas adulteradas, especialmente cuando no se revisa bien su procedencia.
¿Cómo identificar una intoxicación y qué hacer frente a esta situación?
Cuando se trata de alimentos en mal estado, especialmente pescados o mariscos, los síntomas suelen aparecer rápidamente. Entre los más comunes están vómito, fiebre, dolor abdominal y diarrea intensa, que pueden presentarse pocas horas después del consumo.
“En el caso de presentar una intoxicación alimentaria, se aconseja que las persona se hidrate muy bien, además que, guarde reposo abdominal intestinal, lo que quiere decir que, la persona afectada debe evitar consumir alimentos por lo menos 24 horas o solo cumplir con una dieta líquida, mientras se presenta la recuperación. Además, por ningún motivo debe automedicarse con pastillas para el dolor o para detener la diarrea, ya que, esto interrumpe el mecanismo natural del cuerpo para limpiarse. Si estos síntomas se presentan en un niño, que enfrenta más de cinco episodios, en seis horas, se debe acudir de inmediato a urgencias”, recomienda Liliana Rojas médica y docente de la Fundación Universitaria Juan N Corpas.
En cuanto al licor adulterado, los síntomas son diferentes y pueden ser más graves. Se debe estar alerta ante señales como visión borrosa, dolor de cabeza intenso, confusión y vómito. En casos extremos, puede provocar ceguera o incluso paro cardiorespiratorio.
Si se sospecha de consumo de alcohol adulterado, la recomendación es a suspender de inmediato la ingesta y acudir a un servicio de urgencias, ya que podría tratarse de intoxicación por metanol, una sustancia altamente peligrosa.
¿Cómo volver de vacaciones saludable para retomar labores?
Después de los excesos propios de la temporada, es clave retomar hábitos saludables para evitar complicaciones a largo plazo.
“Independientemente de que haya o no haya intoxicación debido al cambio de hábitos de alimentación o consumo de alcohol. Es importante llegar de vacaciones a retomar una dieta saludable, preferiblemente una dieta rica en antioxidantes que se obtienen en las frutas y verduras o practicar ayuno intermitente. Teniendo en cuenta el desorden alimenticio en Semana Santa, se deben consumir alimentos lo más naturales posibles, evitar el alcohol por largo tiempo, además de recuperar el patrón del sueño perdido en los festejos.
Podemos decir que el problema no es como tal la Semana Santa; el detalle son los permisos o desórdenes que nos otorgamos. Siempre debemos estar alerta dónde vamos a comer, quién nos está ofreciendo alimentos o licor y tomar decisiones inteligentes respecto a nuestra alimentación y a las bebidas que elijamos”, finaliza Liliana Rojas médica y docente de la Fundación Universitaria Juan N Corpas.