El sarampión volvió a encender las alarmas en el mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, esta enfermedad puede contagiar hasta al 90 % de las personas no vacunadas que entren en contacto con el virus.
La cifra prende las alertas en medio de la Semana de Vacunación en las Américas, que se realiza entre el 25 de abril y el 2 de mayo.
En este contexto, las autoridades sanitarias insisten en una recomendación y es revisar los carnés y completar los esquemas de inmunización, especialmente en menores de edad. Aunque en Colombia la situación se mantiene bajo control, el riesgo sigue latente debido a la movilidad internacional y a las brechas en cobertura.

¿Qué tan peligroso es el sarampión y cuáles son sus síntomas y complicaciones?
Lejos de ser una enfermedad leve, el sarampión puede generar consecuencias graves tanto en niños como en adultos. En los más pequeños, puede desencadenar neumonía (principal causa de muerte asociada), además de diarrea severa, infecciones en el oído que podrían derivar en pérdida auditiva e incluso ceguera.
En personas adultas, el panorama tampoco es sencillo. Se han reportado complicaciones respiratorias graves, inflamación cerebral (encefalitis) con posibles secuelas permanentes, y riesgos durante el embarazo como partos prematuros.
La facilidad de transmisión del virus hace que el peligro aumente rápidamente en comunidades con baja cobertura de vacunación. Basta con que una persona infectada entre en contacto con población no inmunizada para generar brotes.
Vacuna contra el sarampión en Colombia: dosis, edades y puntos de vacunación
La principal defensa contra esta enfermedad sigue siendo la vacuna triple viral (SRP), incluida en el esquema del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI). En el país, este biológico se aplica en dos dosis: la primera a los 12 meses y la segunda a los 18 meses. Sin embargo, los niños que no hayan sido vacunados pueden acceder a estas dosis hasta los 10 años.
Para mayores de esa edad, existe un esquema complementario que contempla una dosis única y refuerzos según el nivel de riesgo.
Según María del Pilar Ospina, gerente de Vacunación de Compensar, la efectividad del biológico es alta: “la inmunización es altamente efectiva. Una sola dosis protege cerca del 93 %, y al completar el esquema con la segunda dosis, la protección aumenta hasta el 97 %. Por eso, el llamado es claro: vacunarse a tiempo protege por siempre. Es fundamental revisar los carnés de vacunación de los niños y acudir a los puntos autorizados para asegurar que los miembros de la familia estén protegidos”.
En Bogotá y Cundinamarca, se han habilitado varios puntos para facilitar el acceso. En la capital, hay disponibilidad en zonas como Autopista Sur, Calle 26, Avenida Primero de Mayo, Calle 153, Calle 134, Calle 94, Calle 42, además de localidades como Fontibón, Kennedy y Suba. En el departamento, también hay atención en municipios como Chía, Facatativá y San Roque.
La vacuna es gratuita para los menores priorizados en el Programa Ampliado de Inmunizaciones. Los jóvenes y adultos que no cuenten con ninguna dosis deben acceder a la inmunización de manera particular, lo cual también puede realizarse en los puntos dispuestos por Compensar.
Esto no solo protege a cada persona, sino que contribuye a mantener la inmunidad de rebaño y evitar la circulación del virus. Así mismo, los viajeros a zonas con brotes activos deben acudir a los puntos habilitados por la Secretaría de Salud.
Más allá de proteger a cada persona, vacunarse ayuda a fortalecer la llamada inmunidad colectiva, clave para frenar la circulación del virus. Especialmente en momentos en los que aumentan los viajes internacionales, como en la antesala de grandes eventos deportivos, el riesgo de reintroducción del sarampión se mantiene vigente.
Finalmente, expertos recuerdan que aún circulan mitos que ponen en peligro la salud pública. Uno de los más comunes es la supuesta relación entre vacunas y autismo, teoría que ha sido desmentida por múltiples estudios científicos. La evidencia es que vacunarse salva vidas y evita complicaciones que pueden ser irreversibles.