Entre aromas, fogones encendidos y recetas heredadas de generación en generación, este municipio bolivarense vivió una jornada llena de sabor, cultura y tradición con la realización del Festival del Frito, un evento que reunió a matronas, cocineras tradicionales y portadores de saberes ancestrales.
Desde tempranas horas, propios y visitantes recorrieron los diferentes puestos donde se ofrecieron preparaciones típicas elaboradas con técnicas tradicionales. Empanadas, carimañolas, arepas rellenas y otras delicias representaron el legado gastronómico de la región, convirtiendo el festival en un espacio de encuentro comunitario y reconocimiento de la identidad cultural.
El evento no solo fue una vitrina para la cocina tradicional, sino también un escenario para fortalecer la economía local, ya que decenas de familias encontraron en esta actividad una oportunidad para generar ingresos a través de sus preparaciones. Además, el festival permitió visibilizar el trabajo de las matronas, consideradas guardianas de la tradición culinaria del territorio.
La Gobernación de Bolívar y el Instituto de Cultura y Turismo de Bolívar acompañaron esta celebración, reafirmando su compromiso con el fortalecimiento de las manifestaciones culturales que hacen parte de la identidad del departamento y que, al mismo tiempo, dinamizan la economía de las comunidades.
Durante la jornada, la directora de Icultur, Vaneza Daguer, destacó la importancia de estos espacios para preservar la memoria colectiva. “Seguimos celebrando lo que somos, desde nuestras cocinas hasta nuestra memoria colectiva. Esta es una expresión propia de nuestra idiosincrasia y cultura gastronómica”, afirmó.
El Festival del Frito dejó un balance positivo, con gran asistencia y una amplia participación de la comunidad, consolidándose como una de las celebraciones más representativas del municipio. La jornada demostró que, más allá de los sabores, este tipo de eventos fortalecen el sentido de pertenencia, promueven la tradición y mantienen vivas las raíces culturales de María La Baja.