En una noche cargada de identidad, tradición y sabor carnavalero, Gicel Vega Castro fue coronada como Reina del Reinado Popular del Carnaval de Barranquilla 2026. La representante del barrio Galán se alzó con la corona ante más de 10.000 asistentes que se dieron cita en la Plaza de la Paz.
La nueva soberana, de 24 años y técnica en Salud Pública, conquistó al jurado y al público con su liderazgo, carisma y puesta en escena, en el marco del espectáculo “Los Sonidos del Barrio”, una producción que exaltó la fuerza del tambor ancestral, la salsa, el merengue, la champeta, los picós y la verbena como esencia cultural de los barrios.
Junto a ella fueron elegidas Ángela Berrio (Buena Esperanza) como virreina; María Kamila Fernández Castillo (Los Girasoles) como primera princesa; Estefany Porras Palacio (La Sierrita 3) como segunda princesa; y Valentina Cáceres Tapia (Me Quejo) como tercera princesa.
Bajo la dirección de Federman Brito, el show recorrió durante 50 minutos los sonidos que nacen en las esquinas de la ciudad, con la participación de más de 130 bailarinas y agrupaciones como Matuna, Klama, África Mía, Pasión Latina y Son Latino. El artista invitado Akanny encendió el escenario con mezclas afrocaribeñas que pusieron a bailar al público.
El jurado estuvo integrado por Valeria Abuchaibe Rosales, reina del Carnaval 2018; Yilda Castro Mercado, directora de Fenalco Atlántico; Ángela Jaramillo, diseñadora de modas; Tatyana Bolívar Vasilef, directora de Extensión y Servicio de la Universidad Simón Bolívar; y Alejandro Mastrángelo, diseñador y crítico de moda.
Como reconocimiento a su compromiso con su comunidad, la nueva reina recibió un apartamento entregado por Prodesa, $2 millones en efectivo por Savital, un juego de sala y comedor por Triple A y una motocicleta Hero. La virreina y las princesas también fueron premiadas con incentivos económicos y motocicletas.
La velada fue transmitida en streaming a través de los canales oficiales del Carnaval, permitiendo que miles de personas vivieran esta celebración en la que los barrios volvieron a demostrar que son el corazón de la fiesta.