El Bioparque Ukumarí de Pereira se convirtió en el nuevo hogar de dos de los osos hormigueros más longevos bajo cuidado humano en Colombia, en un hecho que combina bienestar animal, ciencia y conservación. Los ejemplares son un macho de 23 años y una hembra de 28, trasladados desde Cali con el objetivo de garantizarles mejores condiciones de vida en su etapa final.
Este traslado hace parte de una estrategia enfocada en brindar segundas oportunidades a algunas especies que han permanecido bajo cuidado humano, permitiéndoles vivir en espacios más amplios y adaptados a sus necesidades biológicas; por ello, las autoridades del bioparque destacaron que Pereira ofrece condiciones ideales para su bienestar, especialmente por su edad avanzada.
Uno de los aspectos más relevantes de esta llegada es la presencia de la hembra conocida como Gonza, considerada una de las más longevas de su especie en el país. Su caso representa una oportunidad para la comunidad científica, ya que permitirá estudiar los límites de vida de los osos palmeros en ambientes controlados.
“Es una de las más longevas, por no decir la más longeva de Colombia”, explicó el gerente del Bioparque Ukumarí, Raúl Murillo, quien resaltó que su permanencia será clave para entender los procesos de envejecimiento en esta especie.
Además, subrayó que el compromiso institucional es garantizarle una vida digna durante el tiempo que le resta, con alimentación adecuada, atención veterinaria permanente y condiciones óptimas.
Este tipo de estudios resulta fundamental para fortalecer las estrategias de conservación y manejo de fauna, especialmente en especies que, como el oso hormiguero gigante, cumplen un rol clave en los ecosistemas.
Más allá de su longevidad, estos animales tienen una función ecológica determinante, pues los osos hormigueros son considerados controladores biológicos naturales, ya que su dieta se basa en hormigas y termitas, contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas donde habitan.
Su llegada también refuerza el papel del bioparque como espacio de conservación, educación e investigación, donde se promueve el respeto por la vida silvestre y se generan procesos de sensibilización en la ciudadanía.
Con este nuevo capítulo, Ukumarí no solo amplía su compromiso con el bienestar animal, sino que también se posiciona en el país como un referente en el cuidado de especies longevas, brindándoles una vejez digna mientras aporta al conocimiento científico colombiano.