La reducción en el precio de la gasolina comenzó a regir en todo el país desde el pasado 1 de febrero, según lo anunció el Gobierno Nacional. La medida representa una baja cercana a $600 por galón, de acuerdo con el gremio Somos Uno, que agrupa a las estaciones de servicio. Sin embargo, el alivio para los conductores no será tan inmediato como muchos esperaban.
El descuento real en el bolsillo
Aunque la reducción es oficial, el impacto final para los usuarios será de alrededor de $500 por galón. La diferencia se explica por el aumento en otros cobros asociados al combustible, como el impuesto al carbono, el impuesto nacional y el margen de comercialización, que compensan parte de la rebaja anunciada.
¿Por qué no baja de inmediato en todas las estaciones?
El gremio Somos Uno aclaró que existe un factor clave que muchos desconocen: las estaciones de servicio compran el combustible por adelantado y a un precio fijo. Esto significa que primero deben vender la gasolina que ya tienen almacenada en sus tanques antes de poder adquirir la nueva, que llega más barata.
“El precio en surtidor depende del costo real del inventario que tiene cada estación”, explicó la agremiación, advirtiendo que aplicar la rebaja de forma inmediata podría generar pérdidas económicas, especialmente en estaciones pequeñas y medianas.
Riesgos para el sector
Según el gremio, obligar a bajar el precio sin haber rotado el inventario pondría en riesgo la sostenibilidad del sector e incluso la prestación del servicio en algunas zonas del país. Por eso, pidieron al Ministerio de Minas y Energía que tenga en cuenta estas condiciones operativas y permita que la reducción se aplique de manera ordenada.
La solicitud busca garantizar que la medida beneficie a los ciudadanos sin afectar a quienes operan las estaciones, que también enfrentan costos crecientes en su operación.
Una buena noticia que requiere coordinación
Finalmente, Somos Uno recalcó que la baja en el precio de la gasolina es una buena noticia para los colombianos, pero que su correcta aplicación necesita coordinación y reglas claras. El gremio insistió en que el consumidor debe estar bien informado para evitar confusiones y que el servicio se mantenga estable en todo el territorio nacional.
La reducción del precio de la gasolina marca un alivio esperado para los conductores, pero su impacto será gradual. Mientras las estaciones rotan su inventario y ajustan sus costos, los usuarios deberán esperar algunos días para ver reflejada la rebaja completa en los surtidores. El reto ahora está en lograr que la medida se implemente de manera equitativa y sostenible, sin poner en riesgo la operación de las estaciones ni la confianza de los ciudadanos.