La cosecha traviesa en Risaralda encendió las alertas en el sector cafetero durante este año, luego de que varios productores advirtieran una posible reducción significativa frente a lo recolectado en el mismo periodo de 2025.
La caída, estimada entre un 20% y 30%, estaría asociada a factores climáticos adversos, especialmente las intensas lluvias y la baja floración registradas en la región durante los primeros meses del año.
James William Montes Morales, representante de Santa Rosa de Cabal y Dosquebradas ante el Comité Departamental de Cafeteros, destacó que los precios internacionales del café se han mantenido relativamente altos, lo que podría mitigar parcialmente el impacto de la disminución en la producción.
“El café necesita condiciones normales para que exprese todo su potencial, alrededor de unos 2000 milímetros de agua al año y unas 1600 horas de brillo solar, todas estas lluvias lo que han hecho es que nuestros cafetales no se estresen y no puedan florecer lo suficiente”, señaló el cafetero.
Agregó que, en conversación con otros productores se ha evidenciado la disminución del grano, “me han dicho que tienen reducciones entre el 30% y el 35%, entonces es una reducción muy visible”.
Estrategias para adaptación del café a la variabilidad climática
No obstante, insistió en la necesidad de fortalecer la renovación de cafetales y avanzar en estrategias de adaptación al cambio climático, con el fin de garantizar la sostenibilidad del sector.
Expertos advierten que esta situación no solo afecta los ingresos de miles de familias caficultoras, sino que también podría tener repercusiones en la oferta nacional.
La expectativa en el sector cafetero está puesta en una mejora de las condiciones climáticas en los próximos meses, que permita recuperar parte de la producción y dinamizar la economía regional, “estamos esperando que el tiempo mejore, de manera que estas puntilladas y estas floraciones que ha habido, pues las podamos estar recogiendo por allá a finales de este año”.
Así mismo, destacan el impacto que tendría un buen precio del café en el ingreso de recursos para el departamento, “si el precio nos ayuda a 250 o 300 mil pesos, eso es más de 1 billón de pesos que la economía cafetera le inyecta a este departamento, analizando todos los sectores.”
Cabe recordar que Colombia produce en promedio entre 11 y 13 millones de sacos de café al año, consolidándose como uno de los principales exportadores de café suave en el mundo.