Durante su visita a Pereira, Billy Escobar Pérez, superintendente de Sociedades, confirmó que el Deportivo Pereira se mantiene bajo estricta vigilancia y en proceso de reorganización empresarial, en medio de constantes dudas sobre su situación financiera y administrativa.
Según explicó, el club está en control y es monitoreado de cerca por la entidad, dejando en evidencia que, aunque sigue operando, su estabilidad depende del cumplimiento de compromisos clave como el pago de las obligaciones laborales, fiscales y acuerdos con sus acreedores, especialmente con los trabajadores.
Vuelve el fantasma de la liquidación
Explica el superintendente de Sociedades, que, el equipo tiene un plazo máximo de seis meses para ponerse al día con sus acreencias, pues de lo contrario el único camino que le queda es el proceso de liquidación.
“El Deportivo Pereira es un paciente que está en observación en la clínica que se llama Superintendencia de sociedades, pero ahí también estamos ejerciendo un rigor profundo. Ellos están en reorganización, pero tienen que cumplir con sus obligaciones laborales, tienen que cumplir con sus obligaciones fiscales, tienen que llegar a un acuerdo con los trabajadores y si no se ponen juiciosos seguramente entrarán en proceso de liquidación”, Señaló Billy Escobar Pérez, superintendente de Sociedades.
El superintendente Escobar fue enfático en señalar que estos procesos ya no se extienden por años, como ocurría antes, sino que en máximo seis meses debe resolverse la situación, explicando que el club tiene dos caminos que son llegar a acuerdos con sus acreedores o enfrentar un proceso de liquidación.
Finalmente, advirtió que, aunque el Pereira ha mostrado algunos avances, aún no hay total cumplimiento, sin embargo, de no ponerse al día con sus obligaciones, el equipo risaraldense podría desaparecer como empresa, lo que encendería las alarmas entre hinchas y el fútbol profesional colombiano.