Aunque el ELN había anunciado el levantamiento del paro armado en el Bajo Baudó (Chocó), la realidad en el territorio es otra: los enfrentamientos no han cesado y la población sigue atrapada en medio del conflicto.
El cese de la restricción fue confirmado incluso por la Defensoría del Pueblo, luego de una semana en la que más de seis mil personas quedaron prácticamente confinadas. Desde el 16 de marzo, unas 26 comunidades indígenas y afro no pudieron movilizarse, acceder a alimentos ni desarrollar sus actividades diarias con normalidad.
Sin embargo, la calma nunca llegó. En las últimas horas se registraron combates entre el ELN y el Clan del Golfo en el corregimiento de Sivirú, en la zona rural del municipio de Bajo Baudó. La situación volvió a encender las alertas por el alto riesgo para las comunidades que viven a orillas del río.
La gobernadora de Chocó, Nubia Carolina Córdoba, advirtió que el panorama sigue siendo crítico. Según explicó, las comunidades del río Sivirú continúan en confinamiento por la presencia de actores armados y los constantes enfrentamientos, lo que mantiene en vilo la seguridad de la población.
Ante este escenario, hizo un llamado urgente para que la Armada Nacional refuerce su presencia en la zona y garantice la protección de los habitantes. También aseguró que se está trabajando en la entrega de ayudas humanitarias, como alimentos y atención médica, aunque reconoció que la magnitud de la crisis supera la capacidad de respuesta local.
En paralelo, Pedro Sánchez, ministro de Defensa, anunció una recompensa de hasta mil millones de pesos por información que permita ubicar a alias “Genaro”, señalado como integrante del ELN y uno de los principales responsables de las amenazas contra la población en esta región del país.
Mientras tanto, en el Bajo Baudó la incertidumbre sigue marcando el día a día. Aunque sobre el papel el paro armado terminó, en el territorio la violencia continúa y las comunidades esperan una solución que les permita recuperar la tranquilidad.
Ante este escenario, hizo un llamado urgente para que la Armada Nacional refuerce su presencia en la zona y garantice la protección de los habitantes. También aseguró que se está trabajando en la entrega de ayudas humanitarias, como alimentos y atención médica, aunque reconoció que la magnitud de la crisis supera la capacidad de respuesta local.
Por: Horacio Correa Carrasquilla