La Policía Metropolitana de Barranquilla incautó un cargamento de 6.5 kilogramos de sustancias estupefacientes en las instalaciones de la Terminal Metropolitana de Transporte de Barranquilla. El hallazgo se produjo durante las actividades de inspección y control que los uniformados adelantan de manera permanente a los viajeros, conductores y vehículos que ingresan y salen de la capital del departamento del Atlántico con rumbo a diferentes regiones de Colombia.
El operativo se consolidó gracias a la intervención de lo que denominan binomio canino antidrogas adscrito a la institución armada, el cual realizaba la inspección de los equipajes y encomiendas. Durante el registro en la zona de bodegas de un autobús de servicio público intermunicipal, el ejemplar canino emitió una señal de alerta positiva ante un contenedor específico, lo que motivó una revisión exhaustiva y detallada por parte de los agentes de policía en turno.
Al abrir el paquete sospechoso, las unidades policiales hallaron una caja de cartón en cuyo interior se camuflaban 12 bloques prensados que contenían el material ilícito. De acuerdo con el inventario técnico judicial, el peso neto de la sustancia incautada ascendió a los 6.5 kilogramos, los cuales fueron embalados bajo estrictos protocolos de cadena de custodia para evitar su distribución y comercialización en el mercado local e internacional.
El comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, señaló que este procedimiento forma parte de las estrategias institucionales orientadas a desarticular las finanzas de las organizaciones delincuenciales. El oficial destacó la efectividad de las herramientas de apoyo técnico y el entrenamiento de los guías caninos, factores que han permitido neutralizar el uso de las redes de transporte formal para el envío de sustancias prohibidas.
Tras la finalización del procedimiento en la central de transportes, el cargamento fue trasladado y puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación para el inicio de las investigaciones penales correspondientes. Las autoridades judiciales se encuentran revisando las bitácoras del vehículo y las guías de encomienda con el fin de identificar a los remitentes y destinatarios de la mercancía, en el marco de los planes de seguridad del área metropolitana.