Tortura

Condenan a padrastro que amarraba y quemaba a sus hijastros; la madre que lo permitió también fue sentenciada

Madre y padrastro condenados por maltrato a menores

El caso generó indignación en Santa Rosa de Cabal.

Freepik Imagen de referencia.

Con base en un contundente material probatorio presentado por la Fiscalía en Risaralda, un juez condenó a 12 años y cinco meses de prisión a Daniel Ochoa Uribe, de 30 años, padrastro de dos niños de cuatro y cinco años, por graves hechos de maltrato ocurridos en el barrio San Vicente de Santa Rosa de Cabal.

Según la investigación, el hombre sometía a los menores a castigos extremos, como quemarles las manos en la estufa, amarrarlos, golpearlos y someterlos a constantes humillaciones. El caso fue denunciado por la abuela de los niños a inicios de 2024.

La madre permitió abusos

Por estos mismos hechos, la madre de los menores, Michell Flórez, de 28 años, fue condenada a 2 años y 4 meses de prisión por el delito de favorecimiento, al comprobarse que conocía las agresiones y no las denunció. De acuerdo con las autoridades, su omisión fue determinante, pues incluso habría evitado el contacto de los niños con otros familiares para impedir que revelaran lo que ocurría en el hogar.

Cabe recordar que este caso salió a la luz en el 2024 tras denuncias de la comunidad y un operativo de la Policía Nacional junto a la Comisaría de Familia, que permitió evidenciar la gravedad de la situación.

Menores hallados con múltiples lesiones

Durante este procedimiento, los menores fueron encontrados con múltiples lesiones; como quemaduras en sus brazos y hematomas en diferentes partes del cuerpo, además, uno de los menores de edad, estaba atado de manos con golpes visibles en el rostro y otras zonas.

Frente a la decisión judicial, el abogado penalista Renato Marín señaló que las penas impuestas resultarían bajas frente a la gravedad de los hechos.

“Desde el punto de vista jurídico, la pena impuesta es mínima dentro de los rangos establecidos, aunque en casos de víctimas menores de edad no hay lugar a rebajas”, indicó el abogado.

“Se trata de una condena ejemplarizante: el padrastro fue quien ejercía la violencia, mientras la madre permitió los hechos, por lo que fue sentenciada por favorecimiento.”

Además, se conoció que Ochoa Uribe solicitó su traslado de la cárcel La 40 de Pereira a otro centro penitenciario del país, argumentando posibles amenazas contra su vida.