La angustia se ha apoderado de los habitantes de la zona rural del occidente de Risaralda tras el reciente y sorpresivo ataque con artefactos explosivos lanzados contra la subestación de Policía del corregimiento de Santa Cecilia, en el municipio de Pueblo Rico, incluso las comunidades tuvieron que actuar por cuenta propia.
Y es que, ante el alto riesgo de posibles nuevas alteraciones del orden público en la zona por parte del ELN, el Consejo Comunitario de Comunidades Negras de Pueblo Rico tomó la determinación de emitir una directriz de autoprotección, solicitando a los pobladores de dicho corregimiento, un encierro voluntario y preventivo en sus viviendas, principalmente en las noches, para “salvaguardar la vida y evitar hechos qué lamentar”, como indicó Víctor Miguel Moreno, representante legal del Consejo Comunitario.
Esto se encuentra relacionado con el temor colectivizado que responde a la crudeza de una guerra que parece escalar en métodos tecnológicos y en afectaciones a la movilidad. La determinación del liderazgo afro busca “blindar a los civiles”, confinando las actividades cotidianas a la seguridad del núcleo familiar “mientras las autoridades intentan estabilizar el control territorial en esta estratégica zona limítrofe entre Risaralda y el departamento del Chocó”.
¿Qué otras medidas de autoprotección tomaron?
La directriz del Consejo Comunitario contempla incluso severas restricciones comerciales y de movilidad para disminuir la exposición pública. El líder afro incluso ha sugerido formalmente el cierre temporal del Coliseo de Santa Cecilia, escenario habitual de encuentros deportivos y comunitarios, para evitar posibles acciones del ELN contra la población civil en un escenario como ese.
Del mismo modo, pidió a la comunidad en general suspender las actividades nocturnas de tiendas, establecimientos comerciales de víveres y locales dedicados al expendio de bebidas alcohólicas, buscando mitigar cualquier escenario de riesgo o confusión en las calles.
Moreno manifestó la enorme desazón que embarga a los habitantes tras las explosiones registradas en la subestación de policía del corregimiento. "La comunidad sí está un poco alarmada, un poco dispersa, estamos preocupados. Nosotros lo único que le recomendamos a nuestra comunidad es que estén en sus casas, que no salgan de ella, especialmente a los niños, jóvenes y adolescentes, para que de una u otra manera ellos regulen cualquier situación que altere el orden o algo que pueda lamentarse por no seguir las instrucciones", detalló el vocero comunitario.
La postura de los líderes rurales frente a las declaraciones oficiales es crítica. Moreno lamentó que las alarmas comunitarias a menudo terminen minimizadas por los despachos gubernamentales. "La realidad es que sí estamos bajo una situación de adiestramiento, de dispersión, de alarma, de incertidumbre(...) por el momento sabemos es que, en Santa Cecilia, su orden público pues ha sido alterado y que existen situaciones de negación de las autoridades, pero ya no tenemos que estar diciendo como que uno sí y el otro no, nosotros sabemos qué estamos viviendo y lo único que hemos tenido en cuenta, mejor dicho, es la autoprotección”, advirtió de forma vehemente.
Drones, explosiones y fuego en las carreteras regionales
El origen de este confinamiento “voluntario” se debe al uso de tecnologías de guerra de alta peligrosidad en la región, pues recordemos que Maicol Castaño Alfonso, director de Seguridad y Convivencia de la Gobernación de Risaralda, confirmó que el asalto criminal contra las instalaciones policiales fue perpetrado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) empleando dispositivos aéreos no tripulados.
"Dos artefactos explosivos fueron lanzados a la subestación de Santa Cecilia por medio de unos drones. Esto digamos, que fue en el marco del aniversario 62 del Grupo Armado ELN, una fecha en la cual ellos intensifican este tipo de actividades y nuestra fuerza pública ya está trabajando para identificar los responsables”, aseveró.
Sin embargo, pese al susto generado en la zona, el funcionario departamental aclaró que "por fortuna, no tenemos ningún civil, ni ningún miembro de nuestras fuerzas militares, ni de la policía, herido".
No obstante, las acciones del grupo subversivo han desatado focos colaterales de terror en la región, como por ejemplo en el sector de Guarato, a escasos 15 minutos de Risaralda en territorio chocoano, donde hombres fuertemente armados detuvieron dos camiones comerciales, obligaron a los conductores a bajarse bajo amenazas de muerte y procedieron a prenderles fuego a los vehículos, afectando momentáneamente la movilidad por la Vía Panamericana entre Risaralda y Chocó, debido al temor a represalias armadas contra transportadores o conductores, complicando aún más la tranquilidad de los habitantes de Santa Cecilia y sus alrededores.
Preguntas del ataque y confinamiento
¿Quién pidió el encierro preventivo en Santa Cecilia?
El Consejo Comunitario de Comunidades Negras, a través de su representante legal Víctor Miguel Moreno.
¿A qué población le pidió especialmente no salir de casa?
A niños, jóvenes y adolescentes del corregimiento de Santa Cecilia.
¿Cómo atacó el ELN la subestación de Policía?
Mediante el lanzamiento de dos artefactos explosivos desde drones.
¿Dejó heridos el ataque a la subestación policial?
No, las autoridades confirmaron que por fortuna no hubo ningún civil, militar ni policía herido.