La presunta muerte de Héctor Guerrero Flores, alias 'Niño Guerrero', volvió a encender las alertas en varios países de América Latina. El hombre señalado como máximo líder del Tren de Aragua era considerado una de las figuras más buscadas por las autoridades debido al crecimiento y expansión que tuvo esta organización criminal fuera de Venezuela.
La noticia fue anunciada por autoridades de Estados Unidos y posteriormente respaldada por sectores del gobierno venezolano. Sin embargo, para la periodista y escritora venezolana Ronna Rísquez, una de las investigadoras que más ha estudiado el fenómeno del Tren de Aragua, todavía es necesario conocer pruebas que permitan confirmar plenamente lo ocurrido.
Rísquez es autora del libro El Tren de Aragua: la banda que revolucionó el crimen organizado en América Latina, una investigación que se convirtió en una referencia para entender cómo una estructura nacida en una cárcel venezolana logró extender sus operaciones a países como Colombia, Chile, Perú y Ecuador.
Según explicó la experta, si la muerte de alias 'Niño Guerrero' se confirma, se trataría de un golpe significativo para la organización, pues durante años fue el encargado de dirigir las operaciones y tomar las decisiones más importantes dentro del grupo.
Sin embargo, la investigadora advirtió que la desaparición de un cabecilla no necesariamente significa el fin de la amenaza criminal.
¿Qué pasará con el Tren de Aragua si se confirma la muerte de 'Niño Guerrero'?
Para Ronna Rísquez, el escenario más probable no es una desaparición inmediata del Tren de Aragua, sino una transformación de la estructura.
La periodista recordó que la organización ya venía enfrentando dificultades desde la intervención de la cárcel de Tocorón en 2023, considerada durante años su principal centro de operaciones en Venezuela.
Desde entonces, las acciones de las autoridades y la pérdida de ese control territorial provocaron cambios internos que debilitaron parte de su funcionamiento.
Por esa razón, considera que podrían quedar grupos operando de manera independiente, algunos de ellos utilizando el nombre del Tren de Aragua debido al miedo y reconocimiento que todavía genera en distintos territorios.
La experta también descartó que necesariamente se produzca una guerra interna por el control de la organización. En cambio, ve más probable que varias facciones continúen trabajando por separado, conservando parte de las actividades ilegales que desarrollaban anteriormente.
¿Por qué el Tren de Aragua se convirtió en una de las bandas más peligrosas de América Latina?
Uno de los aspectos que más llama la atención de esta organización es su capacidad para adaptarse a diferentes negocios ilícitos.
De acuerdo con la investigación realizada por Rísquez, el grupo no dependía únicamente del narcotráfico. Su poder económico provenía de múltiples fuentes de ingresos ilegales.
Entre las actividades identificadas aparecen la trata de mujeres para explotación sexual, el tráfico de migrantes, la minería ilegal, las extorsiones, los secuestros, el sicariato, el robo de vehículos, el microtráfico de drogas y los préstamos conocidos como "gota a gota".
Esa diversificación le permitió expandirse rápidamente y mantener presencia en distintos países, incluso cuando las autoridades intensificaron la persecución contra sus principales integrantes.
La periodista también destacó que aún existen otros miembros relevantes que siguen siendo buscados por organismos internacionales. Entre ellos figura Joan José Romero, alias Joan Petrica, considerado una de las personas más cercanas al círculo de mando de la organización.
Para la autora, el verdadero desafío no está únicamente en capturar o eliminar a los líderes, sino en desmantelar las economías ilegales que financian estas estructuras.
La experiencia de Colombia, señaló, demuestra que la caída de grandes capos no siempre acaba con las redes criminales. Por el contrario, muchas veces estas se reorganizan, cambian de nombre o se fragmentan para continuar operando.
Por eso, aunque la eventual muerte de 'Niño Guerrero' representa una noticia de gran impacto para la seguridad regional, la principal pregunta sigue abierta: si las autoridades lograrán golpear los negocios que sostienen al Tren de Aragua o si nuevas facciones ocuparán el espacio que deje uno de los criminales más temidos de los últimos años.