La tranquilidad habitual de la zona limítrofe entre los departamentos de Risaralda y Caldas se ha visto fuertemente sacudida durante los últimos días y es que el origen de la actual zozobra radica en los recientes y severos enfrentamientos armados registrados recientemente en la jurisdicción del municipio de Anserma, perteneciente al departamento de Caldas.
En dicho territorio, unidades de la Policía Nacional sostuvieron fuertes combates contra presuntos integrantes de la organización al margen de la ley conocida como el Clan del Golfo. Estos hechos han encendido las alarmas de las agencias de seguridad debido a la extrema proximidad de la zona de conflicto con el municipio de Belén de Umbría, ubicado en el occidente del departamento de Risaralda.
Ante la intensidad de los operativos y la presión armada ejercida en territorio caldense, las autoridades regionales temen que se presente un fenómeno de desplazamiento de los integrantes de este grupo armado ilegal, quienes podrían intentar cruzar los límites departamentales para buscar refugio en suelo risaraldense.
Sin embargo, hasta el momento las instituciones del orden regional no han emitido ningún balance o reporte de carácter oficial que confirme la existencia de personas lesionadas, heridas o capturadas en el marco de estas acciones operativas de persecución contra la estructura criminal.
¿Qué dicen desde Belén de Umbría?
La posibilidad de que elementos del Clan del Golfo traten de asentarse o transitar por el territorio de Risaralda ha generado una inmediata respuesta institucional para evitar la alteración del orden público local.
Frente a este escenario de incertidumbre, el mandatario de Belén de Umbría, Jhon Fredy Montes, se dirigió públicamente a la ciudadanía con el propósito de mitigar el temor generalizado y dar un mensaje de calma y control. El burgomaestre enfatizó en que la administración trabaja sin descanso en una coordinación permanente con los cuerpos policiales y de seguridad, para hacer un seguimiento minucioso a cualquier tipo de anomalía que comprometa el bienestar de los habitantes del municipio.
De hecho, al evaluar el estado actual de la seguridad en la zona, Montes fue categórico en su declaración pública y señaló que "queremos dar a nuestros habitantes la certeza de que el orden impera en nuestro municipio ante los recientes acontecimientos registrados en la vecina población de Anserma", afirmó de manera contundente el alcalde de la localidad.
Asimismo, el mandatario quiso dejar en claro que la capacidad de respuesta y protección de la administración se encuentra en su punto máximo, para dar el apoyo necesario a las comunidades rurales y urbanas que pudieran sentirse vulnerables. En este sentido, añadió que "deseo asegurar que poseemos la capacidad de responder ágilmente para salvaguardar y respaldar de manera directa a todos los ciudadanos de nuestra localidad".
Montes también destacó el momento favorable que atraviesa Belén de Umbría en materia de seguridad y control territorial, diferenciándolo de la inestabilidad que afecta a otras subregiones limítrofes. El alcalde manifestó que "nuestra jurisdicción goza actualmente de condiciones de orden público seguras frente a la presencia de organizaciones delictivas irregulares".
No obstante, reconoció que la seguridad de su municipio no puede analizarse de forma aislada a lo que ocurra en localidades aledañas y por esta razón, el funcionario concluyó su intervención señalando que "la vecindad con Caldas nos exige asumir una responsabilidad mutua que nos obliga a mantener una estricta vigilancia sobre todo el perímetro limítrofe circundante".
Por la defensa conjunta del corredor del río Risaralda
El reto de contener la expansión del Clan del Golfo ha obligado a replantear las estrategias de vigilancia limítrofe entre los departamentos hermanos. Incluso, el alcalde Montes puso de relieve la necesidad inapelable de articular esfuerzos conjuntos y sistemáticos entre las administraciones y cuerpos de seguridad de Risaralda y Caldas, para asestar golpes efectivos a las amenazas representadas por estas facciones armadas ilegales que intentan operar en la región.
La clave de este plan preventivo se concentra en el factor geográfico que une y, a la vez, separa a ambos territorios. La extensa franja fronteriza, y de manera muy particular el corredor natural conformado por el río Risaralda, se presenta como un punto crítico de movilidad que requiere de una atención preferencial y constante.
Según el análisis de las autoridades locales, esta condición limítrofe fluvial es altamente propensa a ser instrumentalizada por los delincuentes como ruta de escape o canal de abastecimiento. Por ello, han determinado establecer un blindaje coordinado a lo largo de todo el afluente que impida la filtración de miembros de estructuras al margen de la ley procedentes de Caldas, asegurando que las comunidades que habitan en estas riberas no vean vulnerada su tranquilidad, por el accionar de la violencia organizada.
Preguntas de la situación entre Caldas y Risaralda
¿Dónde se registraron los enfrentamientos armados en cuestión?
En el municipio de Anserma, en el departamento de Caldas.
¿Contra qué grupo al margen de la ley se enfrentó la Policía?
Contra presuntos integrantes del Clan del Golfo.
¿Por qué existe temor en el municipio de Belén de Umbría?
Por la posibilidad de que los delincuentes intenten desplazarse hacia territorio risaraldense.
¿Qué zona requiere trabajo coordinado preventivo?
El corredor del río Risaralda, debido a la condición limítrofe entre ambos departamentos.