FUNERARIAS

Embalsamadora habla con los muertos y esta es la misteriosa forma en la que le responden

Embalsamadora habla con los muertos y así le responden

Jennifer Gómez aseguró que se comunica con los muertos para poder preparar sus cuerpos y darles una despedida tranquila.

Imagen creada con inteligencia artificial Contó que su trabajo le ha enseñado a valorar la vida y acompañar a las familias en su duelo, más allá de lo técnico.

La muerte suele llegar rodeada de silencio, preguntas y recuerdos. En medio de ese momento, las familias buscan conservar una última imagen serena de su ser querido, una despedida cuidada y un cierre que les permita empezar a vivir el duelo con más calma.

En ese proceso aparece el trabajo de personas como Jennifer Gómez, tanatóloga con más de 20 años de experiencia, quien habló en entrevista con Esteban Cruz sobre su oficio, sus creencias y las historias que, según contó, ha vivido en laboratorios funerarios.

Jennifer Gómez y su camino en la tanatología

Jennifer contó que desde niña sintió una conexión especial con este oficio. “Siempre me llamó mucho la atención el tema de los muertos”, relató durante la entrevista. Esa vocación la llevó a formarse en tanatopraxia y tanatoestética, una labor que muchas personas conocen como embalsamamiento.

Según explicó, se graduó en 2004 y desde entonces ha trabajado en funerarias de Bogotá y fuera de la ciudad. Para ella, esta profesión combina técnica, sensibilidad y respeto por las familias que atraviesan una pérdida.

El caso del habitante de calle que, según ella, cuida a su hijo

Uno de los relatos que más la marcó fue el de un habitante de calle que llevaba varios días desaparecido. Jennifer contó que la madre no tenía recursos para el funeral y que, junto con varios compañeros, reunió dinero para ayudar con la despedida.

Lo hice con tanto amor que sentí muchísima conexión con este ser”, dijo al recordar la preparación del cuerpo. Años después, aseguró que esa persona se ha manifestado como una presencia protectora para su hijo menor.

Según relató, su hijo vivió una situación de riesgo en la calle y un hombre apareció para defenderlo. “Yo conozco a tu mamá y tengo una deuda con ella”, habría dicho esa persona, de acuerdo con el testimonio de Jennifer.

Lo que ocurre dentro de un laboratorio funerario

Jennifer describió los laboratorios funerarios como espacios donde se reflexiona sobre la vida, la familia y la fragilidad humana. “Es un lugar donde uno tiene que ver y percibir la tristeza de esas personas que no se quieren ir”, afirmó.

También aseguró que en su trabajo ha percibido situaciones difíciles de explicar. “Es normal que nos muevan los elementos, escuchar llorar, sentir abrazos, sentir susurros”, contó, al explicar que con los años esas experiencias se vuelven parte del ambiente laboral.

El policía que llegó a despedirse

Jennifer también narró el caso de un policía conocido por el equipo de una funeraria. Según dijo, el hombre llegó al laboratorio para hablar de una moto que acababa de comprar y conversó con varias personas.

Minutos después, recibieron la noticia de que había muerto en un accidente ocurrido a la misma hora. “Cuando él estaba supuestamente en el laboratorio con nosotros, fue en el momento en que él se estaba accidentando”, relató.

La tanatóloga contó que luego el cuerpo llegó a esa misma funeraria y fue preparado por las mismas personas que habían hablado con él. Para ella, esa experiencia fue especialmente fuerte por el cariño que le tenían.

Cuerpos que se resisten y almas que seguirían de cerca

Jennifer explicó que algunos cuerpos llegan rígidos o difíciles de preparar. En esos casos, dice que les habla con respeto y les pide permiso para continuar con su trabajo. “Yo quiero ponerlo bonito, yo quiero ponerla bonita”, contó que suele decirles.

También relató el caso de una mujer fallecida en circunstancias violentas, cuyo cuerpo, según ella, no se dejaba trabajar. Jennifer afirmó que la vio de pie detrás de ella y que comenzó a hablarle sobre sus hijos para darle tranquilidad.

Cuando me di cuenta ya no estaba detrás mío, entonces la miré y sus ojitos estaban brotando lágrimas”, dijo. Después de ese momento, aseguró que pudo continuar con la preparación sin dificultad.

Creencias, rituales y objetos en las funerarias

Durante la entrevista, Jennifer habló de creencias familiares que aparecen durante las despedidas. Mencionó solicitudes como poner argollas, conservar mechones de cabello o cumplir actos simbólicos que algunas familias relacionan con descanso, memoria o justicia.

También contó que ha encontrado objetos extraños en salas funerarias. En una ocasión, aseguró que halló fotos pegadas debajo de un cofre, con elementos que asoció a un amarre. Según dijo, avisó a seguridad y luego entregó el caso a un sacerdote.

El duelo y la última imagen de un ser querido

Para Jennifer, su trabajo no termina en la preparación del cuerpo. También implica entender el dolor de la familia y cuidar cada detalle de la despedida. “No solamente estamos trabajando con un cuerpo, sino también con su familia”, explicó.

La tanatóloga dijo que la última imagen tiene un valor profundo para quienes despiden a alguien. Por eso, procura que la persona luzca de la manera más cercana posible a como era en vida, con su ropa, su peinado y los detalles elegidos por sus seres queridos.

La reflexión de Jennifer Gómez sobre la vida

Al final de la entrevista, Jennifer dejó una reflexión sobre el valor de vivir y agradecer. “Qué valor en la vida es lo más hermoso que uno puede tener”, expresó al hablar de lo que le ha enseñado su cercanía diaria con la muerte.

También compartió que enfrenta enfermedades degenerativas, pero aseguró que su fe, su familia y su oficio la sostienen. Para ella, despedir a otros le ha enseñado a mirar la existencia con gratitud, respeto y amor por cada día.