Boyacá

Emilio Torrente, de 59 años, desapareció al cruzar una quebrada en Coper, Boyacá: solo hallaron su moto y su ropa

Emilio Torrente desaparecido Coper Boyacá moto quebrada

Familia denuncia abandono institucional en Coper: "Bomberos y Ejército solo vinieron un día a buscar a mi padre".

Cortesía de la familia Emilio Torrente, de 59 años, desapareció al intentar cruzar una quebrada en Coper, Boyacá.

La incertidumbre y la angustia crecen para la familia de Emilio Torrente, un hombre de 59 años que desapareció el pasado viernes en zona rural de Coper, Boyacá, luego de que una creciente súbita lo arrastrara cuando intentaba atravesar una quebrada en motocicleta.

Desde entonces, familiares, vecinos y habitantes de la zona han participado en intensas jornadas de búsqueda. Sin embargo, hasta ahora únicamente han sido encontradas la motocicleta y algunas prendas de vestir. Del paradero de Emilio no hay rastro.

“Solo hemos encontrado prendas, la moto, pero del cuerpo no se sabe nada”, relató su hijo, Emilio Torrente Jr., durante una entrevista con Alerta 104.4 FM.

La emergencia ocurrió cuando regresaba a casa

Según el relato de su familia, los hechos ocurrieron entre las 7:30 y las 8:00 de la noche del viernes pasado.

Emilio regresaba hacia su vivienda después de una jornada normal cuando decidió cruzar una quebrada que, aparentemente, experimentó un aumento repentino en su caudal.

“Él venía ya para la casa y, no sé si por exceso de confianza, se le lanza al arroyo y ahí sucedieron los hechos”, explicó su hijo.

La fuerza de la corriente habría arrastrado tanto al motociclista como al vehículo.

La moto apareció, pero de Emilio no hay señales

Uno de los aspectos que más desconcierta a la familia es que la motocicleta fue localizada poco después de la emergencia, pero no existen rastros claros del hombre desaparecido.

“La moto y su ropa ya fueron encontrados, pero de él poco o nada se sabe de su paradero”, explicó la familia.

Según el testimonio entregado en la entrevista, la motocicleta apareció aproximadamente a unos 20 metros del punto donde habría ocurrido la caída.

Sin embargo, el cauce de la quebrada se extiende varios kilómetros más adelante.

“El recorrido de toda la quebrada son como tres o cinco kilómetros. Todo eso se ha barrido, pero no hay indicios del cuerpo de mi padre”, afirmó Emilio Jr.

Familia denuncia falta de apoyo institucional

El hijo de Emilio aseguró que gran parte de la búsqueda ha sido adelantada por la propia comunidad y no por organismos oficiales.

“El apoyo se ha tenido más que todo por la ayuda de la comunidad que lo quería demasiado”, manifestó.

También señaló que los organismos de emergencia y las autoridades habrían tenido una participación limitada en las labores.

“Los bomberos solo vinieron un día. El Ejército un solo día. Tampoco se ha sentido mucho el apoyo de las autoridades”, afirmó.

A pesar de ello, vecinos y habitantes del sector han continuado colaborando en los recorridos por la quebrada y las zonas cercanas.

Un detalle mantiene viva la incertidumbre

La familia asegura que existe un elemento que todavía genera muchas preguntas.

Según Emilio Jr., algunas prendas encontradas en el lugar no coincidirían plenamente con la ropa que su padre llevaba puesta horas antes de la desaparición.

“La ropa que él tenía en la mañana no aparece en la casa y la ropa que se encontró en el arroyo sí apareció. Son muchas lagunas que nosotros tenemos”, explicó.

Por esa razón, los familiares mantienen la esperanza de obtener respuestas sobre lo ocurrido.

“Tenemos muchas dudas de si está vivo, si no, dónde está el cuerpo”, señaló.

Conocía la zona desde hacía años

Otro aspecto que llamó la atención de la familia es que Emilio conocía perfectamente el terreno.

Aunque su hijo reside en Montería y viajó a Boyacá tras recibir la noticia, aseguró que su padre llevaba cerca de nueve años en la región.

“Él conocía el terreno y no sabemos por qué se lanzó por esa vía teniendo otro acceso para llegar a la casa”, comentó.

Precisamente por conocer la zona y las rutas habituales, sus familiares consideran extraño que tomara ese paso durante la noche.

La búsqueda continúa

Por ahora, familiares y habitantes de la región mantienen las labores de rastreo en la quebrada, las lagunas cercanas y los puntos donde desembocan las aguas del afluente.

La esperanza de encontrar alguna pista permanece intacta, aunque el paso de los días ha aumentado la angustia de quienes esperan respuestas.

“No se ha encontrado nada. Se ha buscado por todo el sector de la quebrada, parte de los ríos y desembocaduras, pero no se ha encontrado el cuerpo”, concluyó su hijo.

Mientras continúan las labores de búsqueda en Coper, la familia de Emilio Torrente pide apoyo institucional y acompañamiento para esclarecer qué ocurrió aquella noche en la que una creciente súbita cambió por completo sus vidas.