En medio de la crisis humanitaria que vive la zona del Catatumbo, en donde los grupos armados han asesinado a 171 personas y han obligado a salir a más de 96 mil ciudadanos de su territorio, la iglesia católica realiza un llamado a la paz, reconciliación y perdón.
El obispo de la Diócesis de Cúcuta monseñor Libardo Garcés este miércoles de ceniza en el inicio de la cuaresma dijo a la FM "la violencia nunca será la salida a los diversos problemas que enfrenta un país, es importante trabajar por la paz, inicialmente en el corazón de cada ser humano, que nos permita construir y no destruir".
Agregó el jefe de la iglesia católica que se debe avanzar en un diálogo, un cese al fuego, el fin del reclutamiento y evitar un desplazamiento de familias campesinas.
"Esta cuaresma nos invita a reflexionar, del actuar diario en nuestro entorno en la escuela, el trabajo, la empresa, en las veredas y de la tranquilidad que aspira las comunidades en sus territorios, sin temor a salir por la violencia, pero también de una justicia social y económica en las regiones", dijo el representante de la iglesia católica.
Así mismo, dijo que pese al panorama tan complejo que vive la región en materia de orden público, afortunadamente se sigue evangelizando sin ningún problema, se ha logrado llegar hasta las zonas más apartadas con un mensaje de esperanza y paz para las familias campesinas e indígenas, los sacerdotes realizan visitas en los corregimientos y allí son esperados por las comunidades en donde también las familias que requieren ayuda la reciben por parte de la iglesia católica.