El fuego ha ganado terreno en distintas zonas de Norte de Santander durante los últimos días, dejando más de 189 hectáreas de cobertura vegetal afectadas y encendiendo las alertas de las autoridades.
Ante este panorama, la Gobernación de Norte de Santander puso en marcha un plan de contingencia con diferentes organismos de emergencia y fortaleció el seguimiento de las zonas con mayor riesgo de presentar nuevas conflagraciones.
Municipios mayormente afectados
Cúcuta, Durania, Cáchira, Convención y Salazar de las Palmas son algunos de los municipios que han reportado afectaciones por incendios forestales.
El seguimiento realizado por las autoridades apunta a que buena parte de estos incendios tendrían relación con quemas utilizadas en labores agrícolas.
Se advierte que aunque se realicen “quemas controladas”, estas pueden terminar extendiéndose y generando graves afectaciones cuando las condiciones del terreno y el clima dificultan su manejo.
Altas temperaturas y vientos aumentan el riesgo
La combinación de temperaturas elevadas, vegetación seca y fuertes corrientes de viento crea un escenario propicio para la propagación de incendios.
Por esta razón, la Secretaría Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres insistió en que no es recomendable realizar ningún tipo de quemas durante esta temporada.
Una llama que inicialmente parece estar bajo control puede extenderse en cuestión de minutos y comprometer zonas más amplias, además de afectar fuentes hídricas y ecosistemas.
¿Por qué surgen los incendios forestales en Norte de Santander?
Las actividades humanas aparecen como uno de los principales factores asociados a las emergencias recientes.
Entre ellas están las quemas de terrenos para actividades agrícolas, que pueden perder el control y avanzar sobre la vegetación cercana.
El secretario departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, William Vera Arias, señaló que este tipo de prácticas representa un riesgo considerable bajo las condiciones actuales y pidió evitar cualquier acción que implique el uso de fuego en zonas rurales.
“Casi la totalidad de estas emergencias tienen un origen en común: las mal llamadas ‘quemas controladas’. En esta temporada de altas temperaturas y vientos fuertes no es recomendable hacer este tipo de malas prácticas. Una pequeña chispa, un fuego mal supervisado o un descuido puede ocasionar una grave emergencia ambiental”, afirmó el secretario Vera.
¿Qué hacer al presenciar un incendio forestal?
Si se detecta humo o fuego en una zona de vegetación, se recomienda avisar de inmediato a los organismos de emergencia y proporcionar la ubicación exacta del lugar, sin acercarse innecesariamente a las llamas.
Las autoridades también piden no intentar combatir incendios de grandes proporciones sin los conocimientos y elementos adecuados, debido al riesgo para la integridad de las personas.
Mientras tanto, la Sala de Crisis Departamental mantiene monitoreo permanente, en coordinación con alcaldías, Bomberos, Defensa Civil, coordinadores municipales de gestión del riesgo y comunidades, para identificar nuevos focos y coordinar la respuesta.