Armenia

Qué es el 'Plan Despertar' que se activó en Armenia; cuyabros se sentirán más seguros

La estrategia busca reducir hurtos y homicidios

Intervenciones focalizadas buscan recuperar zonas donde el delito se volvió persistente.

Prensa Gobernación del Quindío Armenia implementa el 'Plan despertar' para combatir la inseguridad.

La seguridad en Armenia entra en una fase más dirigida, en la que las autoridades buscan intervenir no solo los puntos críticos, sino las dinámicas que están detrás de la violencia.

En sectores del centro y otras zonas priorizadas, la presencia de habitantes de calle, el consumo de estupefacientes y la ocupación del espacio público han configurado por habitantes en situación de calle, escenarios donde se concentran riñas, hurtos y hechos violentos que han deteriorado la percepción ciudadana.

A esto se suma un contexto departamental marcado por el aumento de homicidios, que ha obligado a replantear la estrategia.

Operativos en madrugada y más de 1.000 armas incautadas

El comandante de la Policía Quindío, coronel Carlos Mario Bustamante Bermúdez, explicó que los operativos se concentran en la madrugada con un plan de desarme dirigido a habitantes de calle en zonas críticas, una franja horaria donde se concentra buena parte de los hechos violentos.

Estamos interviniendo sectores donde se presentan riñas y hurtos, logrando retirar armas y reducir lesiones personales”, afirmó el oficial, quien confirmó la incautación de más de 1.000 armas blancas en los últimos días.

Las acciones se desarrollan en puntos como el CAM, la calle 26, la Cueva del Humo, la Chec, la Plaza de Bolívar y el peatonal de la 14, y se extienden a municipios como La Tebaida, Filandia, Montenegro y Quimbaya.

El objetivo es recuperar el control institucional en espacios donde la autoridad se ha visto debilitada, aunque surge un interrogante: ¿estas intervenciones están reduciendo el delito o simplemente lo están desplazando?

Focalización del delito en medio de cifras que siguen al alza

Por su parte, el secretario del Interior del Quindío, Jaime Andrés Pérez Cotrino, sostuvo “no es una estrategia improvisada, estamos actuando con base en datos para intervenir donde realmente se necesita”, aseguró.

Sin embargo, el panorama sigue siendo complejo. El Quindío ya llega los 67 homicidios en lo corrido del año, varios asociados a sicariato y al microtráfico, mientras al menos 10 víctimas han sido habitantes de calle. Un incremento de casi el 40% en comparación con el mismo período en 2025.

Aunque la Gobernación del Quindío y otras autoridades hablan de contención y recuperación del espacio público, el reto sigue siendo intervenir las causas estructurales de la violencia, en un escenario donde las cifras continúan al alza y las acciones, aunque más focalizadas, aún no logran traducirse en una reducción sostenida del delito.

De acuerdo con las autoridades, el plan ha permitido disminuir riñas y lesiones personales mediante el desarme, pero los homicidios siguen en niveles altos, lo que evidencia un impacto aún parcial. Esto atacando factores estructurales como el microtráfico, el consumo y la situación de habitantes de calle, que continúan alimentando la dinámica de criminalidad en el departamento.