Contratistas

Contratistas de la salud denuncian presiones para favorecer a candidatos de partidos Conservador y Liberal

Denuncian presuntas presiones políticas a contratistas del sector salud en Neiva

En plena época electoral, los trabajadores denunciaron que estarían siendo objeto de presiones por parte de candidatos.

Colprensa Imagen de referencia

Una grave denuncia por presuntas presiones políticas contra trabajadores del sector salud salió a la luz en Neiva, luego de que se expusiera en sesión del concejo municipal una queja en la que se advierten posibles condicionamientos laborales para favorecer dos candidaturas, una al Senado y otra a la Cámara, del partido Conservador y del Liberal.

De acuerdo con la información conocida, al menos 15 contratistas estarían directamente afectados por esta situación, que ya fue puesta en conocimiento de cuatro entes de control a nivel nacional y local.

La alerta se origina en la ESE Carmen Emilia Ospina, específicamente entre trabajadores vinculados a la estrategia de Equipos Básicos de Salud, un programa financiado con recursos del Gobierno Nacional y orientado a fortalecer la atención primaria en los territorios.

"Algunos contratistas habrían recibido mensajes directos e indirectos a través de WhatsApp en los que se les insinuaba que su continuidad laboral dependería del respaldo político a determinadas candidaturas en el próximo proceso electoral", indicó César Oviedo, concejal de Neiva.

Los hechos denunciados resultan especialmente sensibles, teniendo en cuenta que se trataría de personal que presta servicios esenciales en comunidades vulnerables y cuya vinculación contractual es de carácter temporal. Esta condición, según advierten los denunciantes, los deja en una situación de mayor fragilidad frente a presiones indebidas, pues temen represalias como la no renovación de contratos o el desplazamiento de sus funciones.

Según la denuncia, los presuntos condicionamientos vulnerarían no solo la libertad de voto, sino también derechos fundamentales como la estabilidad laboral mínima, la dignidad humana y la autonomía política de los trabajadores. Además, se trataría de una conducta prohibida por la legislación colombiana, que establece la neutralidad política de los recursos públicos y sanciona el uso de cargos o contratos para influir en procesos electorales.

"No se trata de un caso aislado, sino de una práctica que históricamente ha generado preocupación en épocas preelectorales, especialmente cuando involucra a contratistas del sector público. En el mismo chat laboral les exigen que tienen que cumplir con un requerimiento de un total de firmas y enviarlo", agregó.

Como resultado de esta alerta, las denuncias fueron radicadas ante la Procuraduría General de la Nación, la Personería de Neiva, el Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Salud, con el fin de que se investiguen posibles faltas disciplinarias, violaciones a derechos laborales y eventuales irregularidades en la administración de recursos públicos.

Asimismo, se subrayó que los programas financiados con recursos nacionales, como los Equipos Básicos de Salud, deben mantenerse al margen de intereses electorales, garantizando que su ejecución responda exclusivamente a criterios técnicos y al bienestar de la población. Cualquier desviación de ese propósito, advirtieron, no solo afecta a los trabajadores, sino también la confianza ciudadana en las instituciones públicas.

El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y vigilancia en época electoral, para evitar que la política interfiera de manera indebida en el empleo público y en la prestación de servicios esenciales como la salud.