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Crece la incertidumbre en Risaralda por el futuro de Comestibles La Rosa: la planta podría irse a otro país

Incertidumbre en Risaralda por futuro de Comestibles La Rosa

Los daños ocasionados por el terremoto mantienen en incertidumbre a los trabajadores de Comestibles La Rosa, que actualmente opera al 30%.

Alcaldía de Pereira Incertidumbre en Risaralda por futuro de Comestibles La Rosa

El futuro de Comestibles La Rosa, una de las industrias más emblemáticas de Dosquebradas, genera preocupación entre trabajadores y autoridades regionales, luego de que el terremoto del pasado 10 de agosto ocasionara graves afectaciones estructurales en sus instalaciones.

La situación obligó a reducir sus operaciones y habría llevado a la multinacional a contemplar el traslado de su producción a otro país de Suramérica, aunque hasta el momento los empleados aseguran que no han recibido una comunicación oficial sobre esta posibilidad.

La incertidumbre aumenta debido a la suspensión de más de 200 contratos laborales y a las dificultades que enfrenta la compañía para recuperar su capacidad productiva, en medio de las consecuencias económicas que dejó la emergencia en el sector empresarial de Risaralda.

Asamblea de Risaralda pide intervención del Gobierno Nacional

Ante este panorama, el presidente de la Asamblea Departamental de Risaralda, Juan Carlos Valencia, hizo un llamado al Gobierno Nacional para que adopte medidas que permitan garantizar la permanencia de las empresas afectadas por el terremoto y proteger los puestos de trabajo que dependen de su funcionamiento.

El diputado advirtió que la situación de Comestibles La Rosa refleja las dificultades que atraviesan miles de establecimientos comerciales e industriales de la región y señaló que la recuperación económica debe ocupar un lugar prioritario dentro de las estrategias de reconstrucción.

“Una industria ícono de la región, La Rosa, amenaza con irse por problemas económicos, los daños que dejó el terremoto en su bodega y dificultades internas”, manifestó Valencia.

El presidente de la corporación también alertó sobre el impacto que podría tener la crisis empresarial en el empleo regional, al señalar que cerca de 7.500 empresarios resultaron afectados y que alrededor de 5.000 puestos de trabajo estarían en riesgo en Pereira.

Sindicato denuncia la suspensión de 221 contratos laborales

Por su parte, José Manuel Uribe, vicepresidente de Sinaltrainal, seccional Dosquebradas, denunció que la compañía suspendió los contratos laborales de 221 trabajadores, quienes actualmente no estarían recibiendo remuneración como consecuencia de esta decisión.

Según el dirigente sindical, la empresa habría recurrido a la figura de fuerza mayor, contemplada en el artículo 51 del Código Sustantivo del Trabajo, para justificar la suspensión temporal de los vínculos laborales tras los daños ocasionados por el movimiento telúrico.

“Hoy hay aproximadamente 200 trabajadores en el interior de la fábrica, pero han suspendido 221 contratos de trabajo invocando la fuerza mayor a través del artículo 51”, explicó Uribe.

La situación genera preocupación entre las familias que dependen económicamente de la compañía, especialmente por la falta de claridad sobre los tiempos de recuperación de la planta y las condiciones en las que podrían reanudarse los contratos suspendidos.

Trabajadores cuestionan la falta de información sobre las aseguradoras

Otro de los aspectos señalados por Sinaltrainal tiene que ver con la ausencia de información sobre los mecanismos de aseguramiento que podrían contribuir a la recuperación de las instalaciones afectadas por el terremoto.

Uribe aseguró que los representantes de los trabajadores desconocen cuándo podrían responder las compañías aseguradoras y cuál sería el alcance de las pólizas contratadas por la multinacional.

“La empresa no nos ha informado sobre las pólizas y las aseguradoras, cuándo van a responder. No han sido claros”, expresó el vicepresidente sindical.

El dirigente cuestionó además la responsabilidad social de la compañía frente a las consecuencias que la suspensión de los contratos está generando entre sus empleados, teniendo en cuenta que Comestibles La Rosa hace parte de Nestlé, una de las multinacionales más importantes de la industria alimentaria.

Comestibles La Rosa opera al 30% de su capacidad

De acuerdo con la información entregada por el sindicato, la fábrica funciona actualmente a cerca del 30% de su capacidad instalada, una reducción que evidencia las dificultades operativas que enfrenta desde el terremoto.

Aunque aproximadamente 200 trabajadores continuarían desarrollando actividades dentro de las instalaciones, persisten las inquietudes sobre la recuperación total de la producción, la reincorporación del personal con contratos suspendidos y la permanencia de la compañía en Dosquebradas.

Mientras tanto, desde la Asamblea de Risaralda insisten en la necesidad de que el Gobierno Nacional articule esfuerzos con las autoridades departamentales y municipales para impulsar la reconstrucción del tejido empresarial, evitar la pérdida de empleos y reducir las consecuencias sociales de la emergencia.

Hasta el momento, según lo manifestado por los representantes sindicales, no existe una comunicación oficial dirigida a los trabajadores que confirme el eventual traslado de la producción a otro país ni que establezca un cronograma definitivo para la normalización de las operaciones.

Claves del tema en cuatro preguntas

¿Qué ocurrió con Comestibles La Rosa después del terremoto del 10 de agosto?

La planta ubicada en Dosquebradas sufrió graves afectaciones estructurales que obligaron a reducir su actividad productiva. Según el sindicato, actualmente funciona a cerca del 30% de su capacidad instalada.

¿Cuántos trabajadores tienen sus contratos suspendidos?

De acuerdo con Sinaltrainal, 221 trabajadores tienen sus contratos suspendidos bajo la figura de fuerza mayor contemplada en el artículo 51 del Código Sustantivo del Trabajo y actualmente no estarían recibiendo remuneración.

¿Comestibles La Rosa se trasladará a otro país?

Aunque se ha planteado la posibilidad de que la multinacional traslade su producción a otro país de Suramérica, los trabajadores aseguran que no han recibido información oficial que confirme esta decisión.

¿Qué solicitan las autoridades regionales ante esta situación?

El presidente de la Asamblea de Risaralda, Juan Carlos Valencia, pidió al Gobierno Nacional implementar medidas de apoyo a las empresas afectadas por el terremoto, con el propósito de proteger los puestos de trabajo y evitar el cierre o traslado de industrias emblemáticas de la región.