Una fábrica de venta de agua en Santa Marta, según reportes de las autoridades, quiso pasarse de 'viva' al extraer el recurso hídrico - presuntamente- sin los documentos requeridos por las autoridades distritales y tras un seguimiento por parte del Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental – Dadsa, fue sellada de manera momentánea.
La indagación se llevó a raíz de una acción de tutela interpuesta por la comunidad, quienes afirmaron que el establecimiento H2O The Yahvéun, al parecer, hacía "uso indebido del recurso hídrico del acueducto distrital".
"Mediante documento, la comunidad manifestó su preocupación ante el presunto uso excesivo de agua por parte de una empresa dedicada a su producción, advirtiendo que esta situación podría afectar el suministro para los habitantes del sector", dijo Paola Gómez, directora del Dadsa.
"No tenían los papeles en regla": Dadsa
Durante la verificación en el lugar, las autoridades evidenciaron que no existían soportes que acreditaran la legalidad de la captación del recurso hídrico.
"En el procedimiento, no se presentaron los documentos requeridos para el funcionamiento de dicha fábrica como son: factura del servicio por parte de la empresa prestadora del servicio - Essmar, contrato vigente y documentación que demostrara la instalación de un medidor autorizado que permitiera validar el consumo de manera regular", anotó el Dadsa.
Se ordenó el cierre del establecimiento
Ante estos hallazgos, el Dadsa procedió a ordenar el cierre del establecimiento e imponer una medida preventiva al confirmar que la captación del recurso hídrico se realizaba de manera ilegal, sin ningún tipo de retribución económica y en incumplimiento de la normativa vigente.
Al respecto, los líderes sociales advierten que este tipo de prácticas no solo vulneran la ley, sino que profundizan la desigualdad, al desviar un bien esencial que debería priorizar el consumo humano. Además, insisten en la necesidad de fortalecer la vigilancia por parte de las autoridades y garantizar sanciones ejemplares para evitar que estas operaciones "clandestinas" sigan afectando a los sectores más vulnerables, en un contexto donde cada gota cuenta y el agua se convierte en un tema cada vez más sensible para la ciudad.
Finalmente, a través de un comunicado la autoridad ambiental del Distrito reiteró su compromiso con la protección de los recursos naturales y el bienestar de las comunidades e hizo un llamado a garantizar el uso responsable y legal del agua, como un bien público esencial para la vida.