En Neiva el ambiente está tenso en las calles, y no es para menos. El gremio de taxistas volvió a levantar la voz ante lo que consideran una competencia desleal que cada día crece más, el transporte ilegal. Conductores aseguran que, pese a los controles de las autoridades, muchos ciudadanos siguen optando por este tipo de servicio, ya sea por economía, rapidez o facilidad, sin dimensionar los riesgos que esto implica.
Solo en lo corrido de 2026, ya se han inmovilizado más de 52 vehículos por prestar servicio sin autorización, una cifra que enciende las alarmas y que se suma a los más de 165 casos registrados en 2025, dejando en evidencia que el problema no da tregua.
Taxistas inconformes
Para quienes viven del volante de manera formal, la situación es cada vez más complicada. Un taxista de la ciudad lo resume con preocupación, trabajan jornadas largas, enfrentan altos costos operativos y, aun así, deben competir con vehículos que no cumplen ninguna norma.
“Es desigual, nosotros tenemos que pagar seguros, mantenimiento, cumplir requisitos, y ellos no”, aseguran. Esta percepción de injusticia es compartida por muchos en el gremio, que ven cómo sus ingresos se ven afectados mientras el transporte informal gana terreno en distintos puntos de la ciudad, y el país.
“Al usar estas plataformas que son ilegales se exponen a cualquier cosa que puede pasar, ya que van sin ninguna responsabilidad, sin ningún seguro, sin ninguna empresa que intermedie acá localmente”, indicó otro taxista.
Operativas
Las autoridades, por su parte, han intensificado los operativos para frenar esta práctica, según cifras oficiales, en lo que va del año se han impuesto más de 52 comparendos por la infracción D12, relacionada con prestar un servicio no autorizado.
“Esta cifra se suma a los 282 comparendos registrados en 2024, lo que demuestra que los controles se mantienen, pero también que la problemática persiste. Además de la inmovilización del vehículo, quienes incurren en esta falta pueden enfrentar multas que superan los $1.200.000 e incluso procesos administrativos adicionales”, indicó la secretaria de movilidad de Neiva, Edna Johana Cruz.
Pero más allá de lo económico, hay un tema que preocupa aún más y es la seguridad. Desde la Secretaría de Movilidad advierten que quienes utilizan transporte ilegal se exponen a múltiples riesgos, ya que estos servicios no cuentan con garantías, seguros ni controles.
“En caso de un accidente o una situación irregular, el usuario queda prácticamente desprotegido. Aun así, muchos ciudadanos continúan recurriendo a estas opciones, lo que mantiene viva la problemática”, agregó la secretaria.
El fenómeno no es nuevo, pero sí ha venido tomando fuerza con el paso del tiempo, modalidades como el mototaxismo y el uso de plataformas no autorizadas se han vuelto comunes en varias zonas de Neiva, y el país, generando un impacto directo en el transporte público formal. Para el gremio de taxistas, esto afecta su economía.
Invitación
La secretaria de Movilidad ha sido enfática en señalar que, aunque existen quejas frente al servicio formal, acudir a la ilegalidad no es la solución. Por el contrario, aseguran que es necesario fortalecer el uso del transporte legal y mejorar la calidad del servicio para recuperar la confianza de los usuarios.
Mientras tanto, en las calles, la realidad es otra. Los taxistas siguen sintiendo el golpe en sus bolsillos y advierten que, si no se toman medidas más contundentes, la situación podría empeorar.