El inicio del calendario escolar trae consigo una preocupación que va más allá de útiles y matrículas: el estado de salud de los niños. En Colombia, una condición silenciosa está afectando el desempeño en las aulas sin que muchas familias lo noten a tiempo.
Se trata de la anemia por deficiencia de hierro, un problema nutricional que puede comprometer el desarrollo físico, cognitivo y emocional de la niñez.
De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN), más de la mitad de los menores de un año presentan anemia, mientras que uno de cada cuatro niños menores de cinco años también la padece. Estas cifras reflejan una realidad que impacta directamente el aprendizaje y la calidad de vida en etapas determinantes del crecimiento.
La anemia por deficiencia de hierro ocurre cuando el organismo no cuenta con la cantidad suficiente de este mineral para producir hemoglobina, proteína encargada de transportar oxígeno en la sangre. Sin un adecuado suministro de oxígeno, los órganos (especialmente el cerebro) no funcionan de manera óptima.
Entre las señales más frecuentes se encuentran el cansancio constante, la debilidad, la palidez y la dificultad para concentrarse. Sin embargo, sus efectos pueden ser mucho más profundos y duraderos si no se detecta y trata oportunamente.

¿Cómo afecta la anemia por deficiencia de hierro el rendimiento académico?
El hierro cumple un papel esencial en el desarrollo cerebral, particularmente durante los primeros años de vida. Su presencia es clave en procesos como la mielinización, mecanismo que permite la adecuada transmisión de impulsos nerviosos. Cuando este proceso se altera, pueden presentarse retrasos en habilidades motoras y en la adquisición de capacidades cognitivas.
Además, la carencia de este nutriente influye en neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, fundamentales para la memoria, el aprendizaje y la regulación del estado de ánimo. En el entorno escolar, esto puede reflejarse en dificultades para retener información, problemas para comprender nuevos contenidos, irritabilidad y menor interacción social.
El sistema inmunológico también puede verse comprometido. Los menores con niveles bajos de hierro tienden a presentar infecciones recurrentes y, al no contar con una respuesta adecuada del organismo, pueden enfrentar complicaciones si no reciben atención médica a tiempo. Entre los riesgos asociados se mencionan alteraciones cardiovasculares, síndrome de piernas inquietas y trastornos relacionados con el aprendizaje y la atención.
El impacto, por tanto, no solo se limita a las calificaciones. También incide en la autoestima, la participación en clase y el desarrollo integral.
¿Cómo prevenir y tratar la anemia en niños en Colombia?
La prevención comienza con hábitos alimentarios adecuados. Incluir en la dieta alimentos ricos en hierro como carnes rojas, fríjoles, lentejas, garbanzos, vegetales de hojas verdes oscuras y frutos secos puede contribuir a mantener niveles saludables. Asimismo, se recomienda moderar el consumo excesivo de antiácidos, leche o ciertos tés, ya que pueden interferir en la absorción del mineral.
En algunos casos, el profesional de la salud puede indicar suplementación diaria o intermitente, según las necesidades individuales. Esta decisión debe tomarse únicamente bajo supervisión médica, puesto que la dosis y la presentación (como gotas pediátricas o jarabes) dependen de la edad y condición clínica del menor. Para optimizar la absorción, se menciona el uso de hierro bisglicina quelato como una alternativa disponible.
El Dr. Mario Merchán, Gerente Médico de P&G Health, la división de salud de P&G, enfatiza la importancia de la detección temprana y el tratamiento oportuno. Según explica:
"En este inicio de ciclo escolar, la invitación a los padres es a cuidar de sus hijos, pues la detección y tratamientos oportunos de la deficiencia de hierro son fundamentales para su calidad de vida, un buen potencial académico y un óptimo desarrollo social. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado son clave para evitar complicaciones a largo plazo".
En línea con esta preocupación, se respalda la campaña “Colombianas de Hierro”, orientada a generar conciencia sobre los riesgos de la anemia y a promover el acceso a información confiable que fortalezca hábitos saludables. Como parte de la iniciativa, se encuentra disponible el Anemitest, un cuestionario virtual diseñado para evaluar el nivel de riesgo y fomentar la medición de hierro en la familia.
La evidencia es que un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en el desarrollo infantil. Garantizar niveles adecuados de hierro no solo protege la salud, sino que también abre la puerta a mejores oportunidades académicas y sociales para las nuevas generaciones.