En medio del sol radiante que ilumina el majestuoso Carnaval de Barranquilla, el ‘Cumbiódromo’ fue escenario de la Gran Parada de Comparsas, donde más de 100 grupos de tradición y fantasía, desfilaron al son de la música y el folclor.
El recorrido inició desde las 11:30 de la mañana, con una cuota de la cultura antioqueña que se trasladó hasta 'Curramba la Bella', con la participación especial de silleteros invitados desde Medellín, dejando claro que, el Carnaval es para todo el país.
La coreografía, el entusiasmo y el baile de los grupos folclóricos enamoran a aquellos que desde el otro lado del mundo llegan para disfrutar del goce popular del Caribe. "Llegué desde Francia y me encanta el entusiasmo de la gente, su alegría y la cultura que vive esta ciudad de la costa", señaló Damian, turista francés.
Un Carnaval que contagia, que enamora y que construyen aquellos hacedores que a través de sus comparsas instruyen a los más pequeños para la que tradición perdure. "Tenemos 26 años de tradición preparando a los niños quienes desde pequeños quieren hacer parte de nuestra cultura y la idea es que esta fiesta siga viva", contó Nuby Reales, líder de la comparsa del barrio La Ceiba en Barranquilla.
El baile fue el principal protagonista de esta fiesta donde se rindió homenaje a la cultura picotera de la ciudad y al bailador barranquillero. Una celebración de bailes y de sonoridades que por un nuevo año dejó claro que el legado del Carnaval, sigue inspirando y aportando al desarrollo cultural del país.