Corporación Autónoma Regional

Pitalito se llena de alas y color: nuevo mariposario albergará 16 especies nativas para su conservación

Mariposario Pitalito

Este espacio se suma a una red de 51 estaciones dedicadas a la educación y preservación de la biodiversidad.

Corporación Autónoma del Alto Magdalena, CAM Mariposario Pitalito

En medio del verde intenso del sur del Huila, Pitalito da un paso firme hacia la conservación ambiental con la apertura de un nuevo mariposario en la finca Marengo, un espacio que no solo cautiva por su belleza, sino que también promete convertirse en un motor clave para la protección de especies y el turismo ecológico.

Este escenario hace parte del Sendero Ecológico de Interpretación Ambiental y se suma a una red de 51 estaciones dedicadas a la educación y preservación de la biodiversidad, consolidando a este municipio como uno de los referentes regionales en sostenibilidad.

“El mariposario nace con el objetivo de aumentar hasta en un 50% la reproducción de mariposas, una cifra que contrasta de manera significativa con el escaso 5% que estas especies logran en condiciones naturales”, indicó Carlos Andrés González director territorial Sur de la CAM.

Y es que este avance no solo representa un logro técnico, sino una oportunidad real para fortalecer los ecosistemas del Macizo Colombiano, donde estas especies cumplen un papel fundamental como polinizadores, ya una vez completan su ciclo dentro del mariposario, muchas de estas mariposas serán liberadas en entornos estratégicos.

Conservación de especies

“El espacio permitirá la conservación de al menos 16 especies nativas, muchas de ellas vulnerables debido a la pérdida de hábitat y otros factores asociados al cambio ambiental. El proceso no es solo de exhibición, sino también de investigación, cuidado y reproducción controlada”, agregó el director.

Las proyecciones indican que para el año 2026, este atractivo podría recibir hasta 200.000 visitantes, una cifra que dinamizaría significativamente la economía local. El turismo ecológico se posiciona como una alternativa sostenible que no solo genera ingresos, sino que también educa a quienes llegan sobre la importancia de cuidar la naturaleza.

Asimismo, se articula con otros escenarios ya existentes en la ruta de los polinizadores, como el meliponario, el refugio de murciélagos y el bosque de colibríes. Juntos conforman una experiencia integral que permite entender cómo diferentes especies cumplen funciones esenciales para la vida, muchas veces invisibles para el ser humano.

“Este tipo de proyectos no solo buscan conservar, sino también generar conciencia. La educación ambiental es uno de los pilares de esta estrategia, especialmente para las nuevas generaciones, que encuentran en estos espacios una forma directa y cercana de aprender sobre biodiversidad”, puntualizó el director.

No se trata solo de admirar la belleza de una mariposa, sino de entender su importancia y proteger su existencia. Pitalito, con este nuevo mariposario, no solo abre sus puertas al turismo, sino también a un futuro donde la naturaleza y el desarrollo pueden ir de la mano.

“Estamos muy contentos porque ya se empezaron a reproducir y tenemos los primeros huevos, las primeras larvas identificadas en este ecosistema conformado para ellas, tenemos el material vegetal para todas las etapas de las mariposas y esperamos seguir avanzando en este proceso de educación ambiental”, indicó González.