Risaralda

Como el ave fénix, águila arpía retomará vuelo después de compleja cirugía que le salvó la vida

Águila arpía operada en Pereira

El águila fue sometida a una compleja cirugía y ahora inicia su proceso de rehabilitación para recuperar el vuelo y regresar a su hábitat natural.

Bioparque Ukumarí de Pereira En Pereira operaron a un águila arpía que recibió un disparo en el Meta

Una compleja intervención quirúrgica se convirtió en la esperanza de vida para un ejemplar de águila arpía que llegó gravemente herido al Bioparque Ukumarí, en Pereira, con una fractura en su ala derecha al parecer causada por un perdigón, es decir, un disparo de una escopeta para caza.

El ave, procedente de Villavicencio, había sido atendida inicialmente en el Bioparque Los Ocarros, pero debido a la gravedad de sus lesiones fue trasladada durante más de 20 horas hasta Risaralda, en medio de una operación articulada entre Cormacarena y la CARDER.

El diagnóstico encendió las alarmas: se trata de un macho de aproximadamente seis kilogramos cuya lesión, en estado silvestre, representa una condena casi segura.

Cirugía ortopédica compleja

Bajo la dirección del médico veterinario Néstor Varela, el equipo científico de Ukumarí, realizó una cirugía ortopédica de alta complejidad para reconstruir el ala del ave. El procedimiento incluyó la implantación de un clavo intramedular para estabilizar una fractura múltiple.

“Al realizar las radiografías correspondientes encontramos que es una fractura con minutas es decir con varios fragmentos óseos para lo cual se implantó un clavo intramedular”.

Ahora, el proceso entra en una etapa crítica de recuperación, con monitoreos constantes que permitirán evaluar la regeneración ósea en las próximas semanas.

“Esperamos que en unos 21 a 25 días el hueso haya recuperado su estructura, y tendremos que estar pendientes de monitoreos semanales con objeto de verificar que el hueso se esté reparando adecuadamente”.

Por su parte, Raúl Murillo, gerente del Bioparque Ukumarí, indicó que el caso pone en evidencia una problemática recurrente en el país: la afectación directa a la fauna silvestre, especialmente a especies clave para el equilibrio de los ecosistemas.

“Estamos frente a un ejemplo de lo que no debe pasar en nuestras selvas colombianas; un águila arpía herida posiblemente por un perdigón, que le ocasionó una fractura en su radio anterior a la muñeca. Esto genera una alerta porque es una especie emblemática para los llanos orientales y para la biodiversidad de nuestro país”.

Más allá del caso clínico, la situación revive una alerta nacional sobre la protección de especies emblemáticas, el águila arpía, considerada el ave rapaz más poderosa del mundo, cumple una función esencial como depredador tope en los bosques tropicales.

Su recuperación no solo representa la salvación de un individuo, sino también la defensa de un equilibrio natural que depende de su presencia, con la meta de que, tras su rehabilitación, pueda regresar a los cielos del Meta.