El bisfenol A (BPA) es un compuesto químico que durante años ha sido utilizado en la fabricación de plásticos y resinas. Aunque suele pasar inadvertido en la vida diaria, en el ámbito científico ha generado debate por su posible impacto en la salud.
En el caso de los gatos domésticos, especialmente aquellos que viven exclusivamente en interiores, el tema ha despertado inquietud entre cuidadores y profesionales.
Para comprender mejor el panorama, el médico veterinario Marco Leal García, Director del Congreso Internacional de Farmacología Veterinaria y representante del Consejo Profesional de Medicina Veterinaria, explicó qué es el BPA, cómo podría estar presente en el entorno de los felinos y qué dice la evidencia científica disponible hasta ahora.

¿Qué es el bisfenol A (BPA) y dónde se encuentra en el hogar?
El bisfenol A es un compuesto sintético empleado en la producción de ciertos plásticos y recubrimientos internos de envases. De acuerdo con literatura científica especializada, se ha utilizado para aportar rigidez y durabilidad a distintos materiales.
En los hogares puede hallarse en recipientes plásticos, revestimientos de latas, empaques de alimentos, algunos electrodomésticos y en el polvo que se acumula en superficies.
En el caso de los animales de compañía, las posibles fuentes de contacto incluyen comida enlatada, envases plásticos y objetos con los que interactúan de manera cotidiana.
Su presencia en el ambiente doméstico no implica automáticamente un daño clínico, pero sí ha motivado investigaciones sobre sus posibles efectos biológicos.
¿Cómo puede un gato que vive en interiores estar expuesto al BPA?
Una de las principales dudas gira en torno a los gatos que no salen al exterior. Según explica Marco Leal García, el hecho de permanecer dentro de casa no excluye la posibilidad de contacto con este tipo de sustancias.
El felino puede estar expuesto a través de superficies, recipientes o partículas presentes en el entorno cerrado. Al acicalarse constantemente, podría ingerir pequeñas cantidades provenientes del polvo doméstico o de materiales con los que tiene contacto frecuente.
Sin embargo, el experto enfatiza que en la práctica clínica son mucho más comunes y potencialmente más graves las enfermedades virales, bacterianas y parasitarias en gatos con acceso al exterior. Frente a esas patologías, los posibles efectos asociados al BPA siguen siendo objeto de estudio y no constituyen, hasta ahora, la causa principal de consulta veterinaria.
¿Qué efectos podría tener el BPA en la salud hormonal y metabólica de los gatos?
La preocupación científica radica en que el BPA actúa como un disruptor endocrino. Esto significa que puede interferir en el funcionamiento normal del sistema hormonal. Esta sustancia imita al estrógeno y puede generar desequilibrios hormonales, siendo considerada un posible factor de riesgo para el hipertiroidismo felino.
La tiroides cumple un papel fundamental en la regulación del metabolismo. Una alteración en su funcionamiento podría desencadenar cambios en el peso, el apetito y el comportamiento del animal. Además, algunos estudios han explorado una posible relación entre este compuesto y modificaciones en la regulación de la insulina, lo que podría asociarse con resistencia a la insulina o diabetes.
Sin embargo, Marco Leal García aclara que hasta el momento no existen pruebas concluyentes que confirmen que el bisfenol A esté causando directamente estas enfermedades en los gatos evaluados. Se trata de una línea de investigación abierta que requiere mayor evidencia.
Estudio en gatos de interior: ¿qué reveló la ciencia sobre el BPA?
En 2026, la revista científica Animals (MDPI) publicó un estudio en el que se analizaron muestras de pelo de gatos domésticos para medir la presencia de bisfenol A.
La investigación encontró que la exposición detectada era extremadamente baja. Aunque los gatos que viven exclusivamente dentro de casa mostraron concentraciones ligeramente mayores que aquellos con acceso al exterior, los niveles registrados fueron mínimos.
Este hallazgo sugiere que, si bien el compuesto puede estar presente en el ambiente doméstico, las cantidades identificadas no permiten establecer una relación directa con enfermedades específicas.
¿Cómo reducir la exposición al bisfenol A en gatos domésticos?
Desde una perspectiva práctica, el experto considera que no es viable vivir con preocupación constante por cada objeto presente en el hogar. Tanto animales como personas están expuestos a distintos compuestos ambientales.
Aun así, recomienda optar por comederos de vidrio, cerámica o acero inoxidable, evitar el uso de plásticos deteriorados o de baja calidad y mantener una adecuada limpieza para disminuir la acumulación de polvo.
Estas acciones pueden contribuir a reducir el contacto innecesario con materiales potencialmente liberadores de sustancias químicas.