Risaralda

En Risaralda los hombres también son víctimas de violencia de género y son los que más se quitan la vida

Hombre desesperado

En 80% de los casos son los hombres los que se autolesionan buscando acabar con sus vidas en Colombia

Freepik Imagen de referencia

En Risaralda se encienden las alertas por la salud mental de los hombres, en medio de un panorama nacional que evidencia una marcada brecha de género frente al suicidio.

De acuerdo con el Ministerio de Salud cerca del 80% de los casos consumados en Colombia corresponden a hombres y aunque a nivel nacional, las mujeres concentran el 65% de los intentos, según el SIVIGILA, los hombres representan el 35% de los casos, pero con desenlaces más letales, asociados al uso de métodos más agresivos, menor búsqueda de ayuda y consultas tardías al sistema de salud.

Hombres, víctimas de violencia de género

Frente a este escenario, María Alcira Robayo, coordinadora del programa de Salud Mental de Risaralda, explicó que se viene implementando la estrategia de Nuevas Masculinidades en los territorios, orientada a romper el llamado ‘mandato del silencio’ que históricamente ha limitado a los hombres a expresar sus emociones.

“Es importante reconocer que, una vez realizado el análisis de nuestra situación epidemiológica en el departamento de Risaralda con relación a las violencias evitables, así como a las conductas o intentos suicidas, nos da una alerta y nos dice que la urgencia es iniciar acciones en los territorios para mitigar el impacto de la violencia intrafamiliar y de género que han estado creciendo de manera preocupante en esta zona del país”, advierte la coordinadora del programa de Salud Mental de Risaralda.

“Señala la profesional en Salud Mental, que, para mitigar estos fenómenos se implementó en el departamento la estrategia de nuevas masculinidades, tratando de brindar asesoría, asistencia técnica, para poder así romper ese mandato del silencio en los hombres que agravan su situación sicosocial y entregar herramientas para que los hombres reconozcan que también tienen emociones como el miedo y la tristeza”.

Indicó que el análisis epidemiológico de 2025, confirma la urgencia de intervenir factores como la violencia intrafamiliar y de pareja, principales detonantes de crisis emocionales, al tiempo que se promueve el reconocimiento y la gestión de emociones como el miedo y la tristeza, involucrando también a las familias en este proceso de transformación.