Camilo Pineda, delegado de la Consejería Comisionada de Paz, reconoció que, Barranquilla y su área metropolitana están en guerra. Según él, en escena hay otros actores, diferentes a ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, como el Clan del Golfo y otros actores dinamizadores de estas acciones en el territorio. El funcionario se remitió a las cifras de muertes violentas en lo corrido de este mes.
“Sí estamos en una guerra. En enero fueron 96 homicidios. Hoy se estima, hay que esperar el cierre de mes y la verificación con las autoridades, pero se estima que estamos sobre los 80. Vamos a ponerle un margen más bajo, 75 muertos, eso es un montón para un mes tan corto como febrero”, explicó Pineda.
Durante la realización de la hoja de ruta en la capital del Atlántico, Pineda indicó que se tiene planteado volver a hacer tregua con estos grupos armados, lo cual, está en revisión. Sin embargo, expresó que, las condiciones no son fáciles.
“Estamos revisando una hoja de ruta particularmente con la Fiscalía General de la Nación para definir cuál va a ser la estrategia de sometimiento a la justicia. Esa estrategia de sometimiento a la justicia en articulación, casi de unidad con la Fiscalía General de la Nación, es la que nos va a permitir tener los recursos para poder determinar si es posible un acuerdo de desescalamiento de la violencia y de no agresión entre estos grupos para bajar los homicidios”.
De acuerdo con él, en ello están trabajando y el ente acusador está adelantando un proceso con otros escenarios de paces urbanas en el país. En este sentido, están iniciando en Quibdó. Se estima que llegue a Barranquilla con las estructuras que estaban en las exploraciones.
¿Qué pasó con el proceso con ‘Los Pepes’ y ‘Los Costeños’?
Pineda aseveró que, se requirió mayor articulación entre el Gobierno Nacional, con las entidades territoriales y la comunidad, para seguir avanzando en el proceso entre esas dos organizaciones: Los Pepes y Los Costeños.
“Fue un proceso que inició bajo una directriz del Gobierno central, en donde hubo poco diálogo con las instituciones, por un lado, con la ciudadanía, y por el otro esa insuficiente articulación con las entidades territoriales, con la gente, aunque sí hubo espacios, pero no los suficientes como para poder empoderar a la ciudadanía con el mismo proceso”.
Aseveró que, esto afectó la posibilidad de seguir avanzando sobre ese acuerdo de desescalamiento de violencias.
Para él, en los cuatro meses en el que estuvo vigente la tregua, hubo una reducción de los homicidios en Barranquilla y su área metropolitana.
“Queda en evidencia que ese fue un proceso exitoso que ayudó durante cuatro meses consecutivos al desescalamiento sostenido de las violencias. Es decir, estuvimos entre 35-45% de reducción de homicidios, es una cifra supremamente alentadora”.
Pineda ve la viabilidad de volver a tomar la ruta.