Feminicidio

Falleció Wendy Sepúlveda joven que había sido quemada por su expareja sentimental en Neiva

Joven Fallecida Neiva

Tras cinco días del hecho al responsable le impusieron medida de aseguramiento en centro carcelario.

Facebook de Wendy Sepúlveda Joven Fallecida Neiva

La esperanza de una familia que durante días se aferró a la fe y a los reportes médicos se apagó este lunes. Wendy Sepúlveda, la joven madre de 24 años que permanecía internada en estado crítico desde el pasado 26 de mayo en el Hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín, falleció por la gravedad de las lesiones que sufrió tras ser atacada por Yesid Rojas, su expareja sentimental en Neiva.

¿Quién confirmó la noticia?

La noticia fue confirmada a La FM por su mamá Nelly Narváez, quien desde el primer momento acompañó a su hija en una batalla que parecía imposible. Wendy permaneció cerca de seis días bajo estricta atención médica, sometida a procedimientos especializados, intubada y con un pronóstico reservado debido a la complejidad de las heridas.

“El médico cuando yo ingresé, porque me llamaron antes de tiempo, me dijo que ella iba a fallecer en cualquier momento, me explicó que se le estaba bajando la presión, todos los signos vitales, no está reaccionando, en cualquier momento va a fallecer. Duré como unos 15 minutos con ella, cuando se le bajó la presión, luego el monitor mostró que ya no tenía signos, el médico llegó y me puso la mano en el hombro. Yo solo le di gracias a Dios por prestármela por 24 años”, indicó con la voz entrecortada Nelly Narváez.

Su muerte ha causado profundo dolor entre familiares, amigos y ciudadanos que siguieron de cerca el caso, la joven no solo era una víctima más de la violencia que aún se vive contra las mujeres en el país y la ciudad; era una madre trabajadora que intentaba reconstruir su vida y salir adelante junto a su hijo de cuatro años.

Hace apenas unas semanas celebraba con alegría una nueva etapa, había conseguido empleo en una empresa de servicios generales y cumplía su primer mes de trabajo. Según su mamá, “se encontraba feliz por la estabilidad que comenzaba a alcanzar y por las oportunidades que ese empleo representaba para ella y para su pequeño hijo”.

¿Cuándo ocurrió el ataque?

Sin embargo, esos planes se truncaron el pasado 26 de mayo cuando ocurrió el ataque que hoy enluta a una familia huilense. De acuerdo con las versiones de vecinos del sector, Wendy acudió a una vivienda ubicada en el barrio El Obrero de Neiva tras acordar un encuentro con su expareja sentimental donde la atacó.

La Fiscalía General de la Nación señaló que “el hombre habría utilizado gasolina para agredirla y posteriormente huyó del lugar. La joven fue auxiliada y trasladada inicialmente a un centro asistencial en Neiva, pero como resultado de la gravedad de las lesiones tuvo que ser remitida a Medellín para recibir atención especializada”.

Durante los días que permaneció hospitalizada, su estado fue considerado crítico, su mamá relató en varias oportunidades el difícil panorama médico que enfrentaba Wendy y las afectaciones que comprometían el 80% de su cuerpo.

Detrás de esta tragedia, existía una historia marcada por episodios de violencia y control. Nelly Narváez aseguró que su hija había decidido terminar la relación por los constantes conflictos y al comportamiento agresivo de quien fue su compañero sentimental, por lo que ya no eran pareja en el momento del ataque.

“Aunque ya no convivían, ellos mantenían contacto por el bienestar de mi nieto, el hijo de cuatro años que tuvieron juntos. Mi hija estaba intentando rehacer su vida y construir un futuro lejos de esa relación tóxica, y es que el tipo hacía 15 días había salido de prisión luego de la condena que cumplía por intento de homicidio”, agregó la mamá.

¿Qué pasó con el responsable?

El mismo día del ataque el responsable se entregó ante las autoridades, donde le tomaron los datos y la información que se necesitaba; posteriormente fue dejado en libertad, ya que no se tenía hasta ese momento orden de captura.

Sin embargo, días después la Fiscalía presentó al responsable ante un juez de control de garantías, donde una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Huila le imputó el delito de feminicidio agravado en grado de tentativa, cargo que fue aceptado por Yesid Rojas. Como consecuencia, fue enviado a un centro carcelario mientras avanzaba el proceso judicial. Con el fallecimiento de Wendy, el caso podría tener nuevas implicaciones jurídicas dentro de la investigación.

Hoy, el dolor más grande permanece en una familia que no solo llora la partida de una hija, sino también los sueños que quedaron inconclusos. Wendy deja un niño de cuatro años que crecía aferrado al amor de su mamá y una madre que nunca dejó de acompañarla durante los días más difíciles de su vida.

“Desde el momento del fallecimiento de mi hija he tratado de controlarme porque sufro de la tensión, lo que me queda es el recuerdo de ella y mi nieto, quien todos los días pregunta por su mamá, lo que hemos hecho es tratar de dilatar la situación. Espero que la señora juez le dé una condena muy larga al tipo”, compartió Nelly.

Su historia ha generado indignación y ha reabierto el debate sobre la violencia basada en género, los ciclos de maltrato y la necesidad de fortalecer las medidas de protección para las mujeres que denuncian o intentan alejarse de relaciones violentas.

Mientras la justicia continúa su curso, familiares y amigos se aferran al recuerdo de una joven que quería salir adelante, trabajar, cuidar a su hijo y comenzar de nuevo. Una vida que fue apagada demasiado pronto y cuya historia hoy se convierte en un doloroso llamado a no guardar silencio frente a la violencia contra las mujeres.

“Estoy muy agradecida con todas las personas que han estado ayudándome, quienes me colaboraron económicamente, quienes nos tuvieron en oración constante, no tengo palabras con tanta colaboración”, finalizó Nelly.